11/05/2008 - Los responsables del hecho forzaron la madrugada de hoy las cerraduras de la entidad y la Universidad de las Madres, donde "destruyeron y revolvieron" parte de las instalaciones, relató Bonafini.
"Esto es una señal. Nos están diciendo: 'estamos aquí, estamos volviendo y te rompemos todo lo que queremos'", sostuvo la líder de esa organización humanitaria, que lucha desde hace más de 30 años para descubrir el paradero de los desaparecidos de la última dictadura militar argentina (1976-1983) y para que se enjuicie a los represores del régimen.
Las personas que irrumpieron en la sede revisaron el escritorio de Bonafini y robaron 5.000 pesos (1.500 dólares) de una cartera, una agenda y su pañuelo blanco, uno de los máximos símbolos de las Madres, indicó.
"Yo digo que nos ofrecen de todo, nos ofrecen seguridad, nos ofrecen custodia, pero la mejor manera de cuidarnos es que los ministros, los secretarios, la policía investiguen y descubran quiénes han sido capaces de hacer esto, si no, no sirve", manifestó Bonafini en un comunicado.
La titular de la organización de derechos humanos se comunicó, además, con el ministro argentino de Justicia, Aníbal Fernández, para informarle del hecho.
Este episodio se produjo luego de que el pasado 2 de mayo Bonafini denunció haber sido amenazada de muerte mediante un mensaje que desconocidos dieron a su hija en la casa que esta habita en la ciudad argentina de La Plata.
Aquella amenaza ocurrió el mismo día en que la Asociación Madres de Plaza de Mayo presentó una propuesta para acelerar los juicios por delitos de lesa humanidad a represores de la última dictadura.
También dos días después de que un activista de los derechos humanos y testigo en varios juicios contra represores fue secuestrado durante 27 horas en la provincia de Buenos Aires.
Según cifras oficiales, 18.000 personas desaparecieron en Argentina durante el último Gobierno de facto, aunque los organismos de derechos humanos elevan la cifra a 30.000. EFE