Carta Nro: 83 | Publicada por: Damián | Valencia España | 2 de Octubre de 2008 | 12:11 AM
A mi amigo Juán
Amigo Juán: Hoy nos dejas para siempre. Dejas atrás todo aquello por lo que has luchado, dejas atrás a tu familia a los que mas quieres y te quieren, dejas atrás la oprtunidad de culminar el proyecto de tu vida con el merecido descanso y el deber cumplido, dejas atrás tantas otras alegrías y tristezas a que tienes derecho, dejas atrás la oportunidad de ver a los tuyos progresar en el laverinto de la existencia, dejas atrás la alegría de tus últimos tiempos, esa nueva criatura que recuerda momentos ya vividos pero con distinta ilusión. Dejas atrása tus amigos con los que has vivido buenos momentos, compartir veladas, intercambiar lecturas. Quiero compartir la última, un poema que siempre me llena de melancolía, justo en el estado que ahora me encuentro para expresar así mi especial gratitud y ADIOS sincero: "...Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado. No hay extensión mas grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento mas tu muerte que mi vida... ...Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas extridentes, sedienta de catástrofes y hambrienta. Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte, a dentelladas secas y calientes, quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte, y regresarte. Volverás a mi huerto y a mi higuera por los altos andamios de mis flores, pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores, volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores. Alegrarás la sombra de mis cejas, y tu sangre se irá a cada lado disputando tu novia y las abejas. Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendros espumosos mi avariciosa voz de enamorado. A las aladas almas de las rosas, de almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas COMPAÑERO DEL ALMA, COMPAÑERO. (Miguel Hernandez 1936)" Adios querido JUAN P.D. Dejas atrás a tus enemigos; Esos ya no importan.
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