Una escribana declaró ante la Justicia y confirmó operaciones inmobiliarias atípicas del jefe de Gabinete. La fiscalía analiza posible enriquecimiento ilícito.
La situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo foco de tensión tras la declaración de la escribana Adriana Nechevenko ante el fiscal Gerardo Pollicita, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante su testimonio, la notaria confirmó que el funcionario adquirió un departamento en Caballito mediante un esquema poco habitual: un anticipo de 30.000 dólares y un saldo de 200.000 dólares a pagar en un año, sin intereses. Según explicó, se trató de una “compraventa con hipoteca por saldo de precio”, donde los propios vendedores financian la operación.
La declaración encendió alertas en la investigación, ya que este tipo de financiamiento sin interés resulta inusual en el mercado inmobiliario, especialmente en operaciones de alto valor.
Lejos de ser un caso aislado, la escribana sostuvo que este mecanismo se utilizó en otras propiedades vinculadas a Adorni, incluyendo inmuebles en Parque Chacabuco y en el country Indio Cuá.
En uno de esos casos, el funcionario accedió a una hipoteca privada con una tasa del 11% anual, mientras que en la compra más reciente —sobre la calle Miró— no se aplicaron intereses, lo que profundiza las dudas sobre la estructura de las operaciones.
Además, Nechevenko fue contundente al aclarar que no verificó el origen de los fondos, desligando su responsabilidad: “Hay que preguntarle a Adorni de dónde sacó el dinero”, afirmó tras su paso por tribunales.
La causa, que se tramita bajo la órbita del juez Ariel Lijo, busca determinar si existe correlación entre los ingresos declarados y el patrimonio adquirido por el funcionario.
En ese contexto, la fiscalía ordenó allanamientos y análisis de documentación vinculada a las operaciones inmobiliarias, incluyendo la participación de la inmobiliaria interviniente.
Uno de los ejes centrales de la investigación es evaluar si el volumen de compromisos económicos asumidos por Adorni y su entorno es compatible con sus declaraciones juradas, un punto clave para definir el rumbo judicial del caso.
La causa sigue en pleno desarrollo y podría tener impacto político si se confirman inconsistencias en el patrimonio del funcionario.