Policiales | La escena generó indignación
Del siniestro fatal a la faena clandestina: Una secuencia que se repite en Pergamino
La autopsia preliminar confirmó que el camionero murió antes del vuelco en la Ruta 8. Sin embargo, lo que ocurrió después volvió a encender la alarma: decenas de personas faenaron animales en el lugar, una práctica que ya se registró otras veces tras tragedias viales en la ciudad.
Hace 1 hora.
El vuelco de un camión jaula ocurrido en la Ruta Nacional 8, a la altura de Pergamino, dejó al descubierto una secuencia tan trágica como reiterada. A la muerte de un camionero de 50 años se le sumó, horas más tarde, un episodio de faena clandestina y robo de ganado en plena traza, mientras aún trabajaban los equipos de emergencia.
De acuerdo a los resultados preliminares de la autopsia, el conductor habría sufrido un paro cardiorrespiratorio previo al vuelco, lo que explicaría la pérdida de control del camión Iveco con acoplado jaula que transportaba vaquillonas y novillos. La principal hipótesis indica que el fallecimiento no fue consecuencia directa del impacto, sino de una descompensación mientras circulaba.
Lo que pasó después, otra vez
Mientras la Policía, personal sanitario y peritos realizaban las tareas de rigor, comenzaron a llegar personas en autos, camionetas y motocicletas. Con el correr de los minutos, el número creció hasta cerca de un centenar, y varios animales heridos o atrapados fueron faenados en el lugar del siniestro.
La escena generó indignación y volvió a poner en evidencia un fenómeno que no es aislado: en Pergamino, no es la primera vez que, tras un accidente fatal con transporte de hacienda, se registran episodios de aprovechamiento ilegal de la carga.
Investigación en curso y una práctica bajo la lupa
La causa quedó en manos de la Fiscalía interviniente, que avanza con peritajes accidentológicos y mecánicos, mientras se esperan los resultados definitivos de la autopsia. En paralelo, se evalúa el inicio de actuaciones por la faena clandestina, un delito que vuelve a quedar bajo análisis.
El caso deja una imagen difícil de ignorar: una tragedia vial que se cobra una vida y, casi de inmediato, una conducta que se repite, profundizando el impacto social y la sensación de descontrol en escenarios ya marcados por el dolor.