PolÃtica | Por decisión de Milei
El Gobierno lanza una «Oficina de Respuesta Oficial» para salir al cruce de medios y dirigentes polÃticos
La Casa Rosada puso en marcha un nuevo espacio institucional destinado a desmentir lo que considera falsedades y operaciones mediáticas. La iniciativa estará a cargo de Juan Pablo Carreira y funcionará activamente en redes sociales.
Hace 3 horas.
Con un mensaje breve y contundente —“Para desmentir operaciones y mentiras de los medios. Fin”— el presidente Javier Milei anunció la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, un organismo que nace con un objetivo claro: enfrentar la desinformación y exponer públicamente lo que el Gobierno define como maniobras de la casta política y mediática.
La decisión fue tomada por pedido expreso del mandatario a su asesor Santiago Caputo y la conducción quedará en manos de Juan Pablo Carreira. La Oficina operará principalmente a través de la cuenta de X @RespOficial_Arg, desde donde buscará desmentir de forma directa y sin intermediarios informaciones que el Ejecutivo considere falsas.
Desde el Gobierno explicaron que “solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, y defendieron la creación de esta nueva voz institucional como una herramienta de contrapunto discursivo, no de censura. En ese sentido, remarcaron que la estrategia apunta a sumar información y aclaraciones, en contraste —según sostienen— con modelos que restringen voces opositoras.
La iniciativa toma como referencia un esquema similar impulsado por la administración de Donald Trump en Estados Unidos, donde la Casa Blanca utiliza la cuenta RapidResponse47 para responder cuestionamientos y fijar posición oficial. En el plano local, la experiencia contrasta con el fallido ciclo de streaming Fake 7, 8, lanzado meses atrás por el vocero presidencial Manuel Adorni, que tuvo escasa repercusión y fue rápidamente discontinuado.
En el comunicado oficial, el Ejecutivo volvió a cargar contra la relación histórica entre política y medios, al señalar que “este Gobierno decidió dejar de financiar relatos con pauta oficial” y desarmar estructuras que —afirman— confundieron periodismo con negocio político. Para la Casa Rosada, esa decisión explica por qué “la mentira se volvió más ruidosa” desde el inicio de la gestión.
El mensaje final del Gobierno resume el espíritu de la medida: informar ya no es suficiente; ahora también se busca desmentir, con claridad y sin rodeos. Una definición que anticipa un nuevo capítulo de confrontación directa en el terreno comunicacional.