Sociedad | Caso Epstein
Escándalo en la corona británica: Arrestaron a Andrew Mountbatten-Windsor por presunta mala conducta pública
El hermano del rey Carlos III fue detenido en el Reino Unido por una investigación vinculada a su relación con Jeffrey Epstein y el uso indebido de información oficial cuando actuaba como enviado comercial del Gobierno.
Hace 1 hora.
Un nuevo escándalo sacude a la monarquía británica. Andrew Mountbatten-Windsor, ex príncipe y hermano del rey Carlos III, fue arrestado por la Policía del Reino Unido en el marco de una causa por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público, vinculada a su relación con el financista Jeffrey Epstein.
Según informó la BBC y confirmaron fuentes policiales, la investigación apunta a información confidencial que el entonces príncipe habría facilitado en 2010, cuando se desempeñaba como enviado especial para comercio del Gobierno británico.
Registros, sospechas y datos sensibles
Las autoridades identificaron al detenido como “un hombre de unos 60 años, residente en Norfolk”, y avanzaron con allanamientos en propiedades ubicadas en Berkshire y Norfolk. La causa se centra en una posible mala praxis institucional, figura que contempla el uso indebido de funciones públicas para beneficiar a terceros.
De acuerdo a los archivos de Epstein difundidos por el Departamento de Justicia durante la administración de Donald Trump, existirían correos electrónicos en los que Mountbatten-Windsor transmitía información sensible del Gobierno británico a través de intermediarios. Entre los documentos mencionados figuran datos sobre un acuerdo entre el Royal Bank of Scotland y Aston Martin, además de informes estratégicos sobre Vietnam, Singapur y China relacionados con su actividad oficial.
Consecuencias políticas y familiares
El avance del caso generó una fuerte presión pública y política en el Reino Unido, sumada a los reclamos de las víctimas vinculadas a Epstein. En ese contexto, el rey Carlos III aceptó retirarle todos los títulos oficiales a su hermano, incluido el de príncipe, y dispuso su traslado a una residencia más pequeña en Sandringham, al este de Inglaterra.
El episodio profundiza la crisis institucional alrededor de la figura de Andrew Mountbatten-Windsor y vuelve a colocar a la familia real británica en el centro de la polémica internacional, con derivaciones judiciales que aún están en pleno desarrollo.
Foto: Redes