Sociedad | «Pagarán un alto costo polÃtico»
La CGT endurece su postura y amenaza con un conflicto sindical sin precedentes
En la antesala de la votación en el Senado, los gremios más combativos elevaron el tono contra la reforma laboral del Gobierno y anticiparon paros, movilizaciones y hasta una huelga por tiempo indeterminado si el proyecto avanza.
Hace 2 horas.
La tensión entre el Gobierno y el movimiento obrero escaló este martes a un nivel inédito, a pocas horas de que el Senado trate la reforma laboral. Los sectores más combativos de la CGT, junto a las CTA y otros gremios industriales, endurecieron su discurso y advirtieron que el conflicto sindical podría profundizarse en los próximos días.
El mensaje más contundente llegó desde Rosario, donde el secretario general de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra, encabezó una movilización y lanzó una advertencia sin matices. En declaraciones difundidas durante una transmisión en vivo, afirmó que “sobran los motivos” para avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado, en rechazo al proyecto oficial.
La protesta en Rosario se inscribe en un plan de acción nacional impulsado por el Frente de Sindicatos Unidos, que reúne a las dos CTA, la UOM, Aceiteros y sectores de la CGT. Como primer paso, las organizaciones convocaron para este miércoles a un paro con movilización al Congreso, en coincidencia con el debate parlamentario.
El endurecimiento del clima sindical también incluyó advertencias directas a gobernadores y legisladores. Desde una marcha en Santa Fe, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo que quienes respalden la reforma “pagarán un alto costo político”, en un mensaje dirigido a los senadores que deberán votar el proyecto.
Las centrales obreras denuncian que la iniciativa oficial no se limita a cambios técnicos, sino que implica un retroceso en derechos laborales básicos y un intento de disciplinar al movimiento sindical, debilitando su capacidad de organización y protesta. En ese marco, anticipan que las medidas de fuerza podrían escalar si el Congreso avanza sin introducir modificaciones sustanciales.
Con paros, movilizaciones y la amenaza de una huelga prolongada, el sindicalismo deja en claro que la reforma laboral podría convertirse en el epicentro de un conflicto social de alto voltaje, justo cuando el Gobierno busca consolidar su agenda de cambios estructurales.