El organismo afirmó que comenzó a regularizar deudas recientes y garantizó la continuidad de las prestaciones para más de 5 millones de afiliados. Desde la conducción descartan un colapso estructural.
En medio de versiones sobre dificultades financieras, el PAMI salió a aclarar su situación y aseguró que inició un proceso de normalización de pagos, tras acumular deudas en los últimos meses.
El director ejecutivo, Esteban Leguízamo, sostuvo que los reclamos de prestadores corresponden mayormente a deuda corriente de corto plazo, habitual dentro del sistema, y afirmó que al 31 de marzo los vencimientos ya fueron cancelados.
Desde el organismo remarcaron que no existe una crisis estructural y que, pese a los cuestionamientos, la atención médica y las prestaciones se mantuvieron sin interrupciones en todo el país.
Otro punto destacado fue la baja conflictividad en la práctica: según indicaron, los médicos de cabecera no adhirieron a medidas de fuerza, lo que permitió sostener la atención habitual. Además, explicaron que la implementación de la cápita unificada responde a un pedido previo de los propios prestadores y que ese segmento se encuentra al día en los pagos.
En este contexto, el foco de la gestión está puesto en ordenar, auditar y dar previsibilidad al sistema, con el objetivo de fortalecer la administración de una de las principales obras sociales del país, que brinda cobertura a más de 5 millones de afiliados.
El mensaje oficial busca llevar tranquilidad frente a versiones de crisis, en un escenario donde la sustentabilidad del sistema de salud se mantiene bajo observación.