EconomÃa y Empresas | TendrÃa activos, patentes y liquidez
Quiebra de Bioceres: Aseguran que el holding tiene fondos para cubrir una deuda millonaria
Mientras la subsidiaria Bioceres SA enfrenta pasivos por hasta $226 mil millones, crece la presión para que la Justicia avance sobre el grupo controlador, que tendrÃa activos, patentes y liquidez suficientes.
Hace 1 hora.
La quiebra de Bioceres SA expone una fuerte disputa empresarial y judicial: aunque la firma no cuenta con recursos para afrontar sus deudas, el holding que la controla sí tendría capacidad financiera para responder.
Según los síndicos, el pasivo de la compañía oscila entre $162 mil millones y $226 mil millones, mientras que sus activos son prácticamente inexistentes. Sin embargo, si la Justicia decide profundizar la investigación, el foco podría trasladarse al grupo controlador, donde aparece un panorama completamente distinto.
Detrás de la estructura societaria se encuentra Bioceres Group, controlada a su vez por Moolec, un holding internacional con participación en múltiples empresas con balances positivos, activos industriales y desarrollos biotecnológicos.
Entre esos activos se destacan:
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Empresas agroindustriales con ventas millonarias en dólares.
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Participaciones en firmas tecnológicas y de semillas con fuerte presencia internacional.
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Patentes biotecnológicas valuadas entre 45 y 50 millones de dólares.
En ese contexto, crece la hipótesis de que Bioceres SA fue vaciada de activos, quedando como el vehículo donde se concentró la deuda, mientras el resto del grupo mantiene su solidez financiera.
La situación se complejiza por una interna empresarial de alto voltaje. El CEO de Bioceres Crop, Federico Trucco, y accionistas históricos acusan al empresario uruguayo Juan Sartori, actual controlante de Moolec, de haber impulsado la quiebra como parte de una estrategia para reordenar el grupo y quedarse con activos clave.
Según esta versión, la quiebra permitiría “limpiar” el balance del holding, mejorando su posición financiera en unos 90 millones de dólares, siempre y cuando la Justicia limite el análisis solo a la subsidiaria quebrada.
Sin embargo, si los tribunales de Rosario deciden avanzar sobre el entramado completo, podría comprobarse que el grupo tiene recursos suficientes para cubrir la totalidad de la deuda, lo que cambiaría el escenario para los acreedores.
El caso ahora queda en manos de la Justicia, que deberá definir si la quiebra se circunscribe a una empresa o si escala hacia un holding con capacidad real de pago.