Un lanzamiento enigmático en vinilo, un alias inesperado y señales crípticas reavivan la ilusión de un nuevo disco y posible tour global con impacto en Argentina
En una jugada fiel a su espíritu provocador, The Rolling Stones volvieron a sacudir la escena musical con un lanzamiento sorpresivo y cargado de misterio. Se trata de “Rough and Twisted”, un single editado exclusivamente en formato vinilo y bajo el alias The Cockroaches, una estrategia que rápidamente encendió la curiosidad de fans en todo el mundo.
El estreno, fechado el 11 de abril, fue anticipado por una campaña tan intrigante como efectiva: carteles anónimos aparecieron en Londres con el nombre del supuesto grupo y un código QR que dirigía a un mensaje provocador. La movida remite al costado más irreverente de figuras como Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood, reforzando el vínculo con la estética cruda de los años setenta.
Según medios británicos, la canción marca un regreso a las raíces bluseras del grupo, con un riff potente y una atmósfera áspera que recuerda a sus grandes clásicos. La letra, oscura y envolvente, propone un recorrido por paisajes decadentes que consolidan la identidad sonora histórica de la banda.
Todo indica que este lanzamiento funcionaría como anticipo del próximo álbum de estudio —el número 25— que sucederá a Hackney Diamonds. La producción estaría nuevamente a cargo de Andrew Watt, y versiones cercanas aseguran que hay material suficiente incluso para más de un disco, aunque aún no hay confirmaciones oficiales.
En paralelo, la falta de anuncios sobre shows en vivo no frenó la maquinaria de especulación. En Argentina, donde la banda mantiene una relación histórica con su público, crecen las teorías sobre una posible gira mundial con escala en Buenos Aires.
Aunque desde el entorno del grupo insisten en que “tocarán cuando ellos decidan”, cada movimiento alimenta la expectativa. Para los fans, este regreso enigmático no es solo música nueva: es la antesala de un posible reencuentro masivo con sus Majestades Satánicas.