Mi bisabuelo Francisco Bertel vivió en Sincelejo, Sucre, Colombia, a fines del siglo 19 y murió a en 1902. Dejó varios hijos. El menor de todos, fue hijo póstumo llamado Miguel, que fue mi abuelo. No conozco bien los datos anteriores a Francisco. Pude establecer y conocer el Hotel Bertel y la tienda de artÃculos deportivos para esquiar con el mismo apellido, pronunciado Bértel, en una pequeña población llamada Brand, en los Alpes austrÃacos. Allá el personaje, ya fallecido, fue Franz Bertel. Toda esa familia es de raza aria: altos, blancos, rubios, ojiclaros. Yo soy de estatura baja, de tez trigueña oscura. Mi abuelo paterno, Miguel, era más "desteñido" que yo. En Sincelejo se cuenta que eso era un punto paso obligado de los arrieros que iban y venÃan al puerto de Tolú, en el Golfo de Morrosquillo y que uno de esos primeros arrieros era de apellido Bertel que, en uno de sus viajes, cansado tendió su hamaca entre dos árboles de matarratón y otros viajeros fueron haciendo lo mismo y de allà empezó el caserÃo. Otros dicen que Sincelejo es una deformación del nombre del cacique Chen chelejo y que a esas tierras llegó después un español, Antonio de la Torre y Miranda, si mal no recuerdo, realizando la fundación hispánica. En los archivos de la Catedral de Sincelejo se encuentran partidas eclesiásticas de mediados del siglo 18, con el apellido Bertel. Me llama mucho la atención la respuesta de Jesús Bertel, venezolano, hijo de colombiana, quien aduce el origen judÃo del apellido lo cual puede ser cierto. SerÃa bueno que precisara esos datos y añadiera el árbol genealógico materno para tratar de encontrar por donde penetró el apellido a Colombia. Bertel hay en muchos paÃses, incluido USA.