Celebración en capas

Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello

Elevado sobre la costa ateniense, con el Golfo Sarónico desplegándose en profundidad y las colinas recortando el perfil urbano, Mercato construye una escena donde la gastronomía se convierte en experiencia sensorial completa. El balcón ofrece una panorámica abierta al azul intenso, una imagen que acompaña cada servicio con una calma envolvente. En los días invernales de cielo limpio, las mesas exteriores se llenan de luz y brisa marina.
El interior propone otra atmósfera. Grandes superficies vidriadas permiten el ingreso de claridad natural que resalta lámparas de araña, bibliotecas de madera y sofás de cuero azul con terminaciones textiles. El espacio combina refinamiento y cercanía en proporciones equilibradas, creando sectores íntimos que invitan a prolongar la conversación. En ese marco, la cocina despliega una narrativa donde tradición y detalle conviven.
La propuesta está liderada por la chef Maggie Tampakaki, formada en Roma y especializada en cultura culinaria italiana. Su menú de invierno presenta recetas reconfortantes trabajadas con precisión contemporánea. El raviolo relleno de calabaza japonesa kabocha, perfumada con ralladura de naranja y nuez moscada, se apoya sobre una crema untuosa de gorgonzola. La hortaliza se utiliza en su totalidad, incluida la piel comestible, como parte de un enfoque de aprovechamiento integral. Las semillas tostadas aportan textura y carácter.
Entre los principales, la cotoletta muestra un rebozado dorado que protege una carne tierna, acompañada por una reinterpretación de ensalada César con mayonesa de anchoas, alcaparras finamente picadas y Parmigiano Reggiano D.O.P. rallado al instante. La pizza blanca inspirada en la carbonara suma mozzarella, crema de pecorino, guanciale crocante y huevo confitado rallado, realzada por una mezcla de pimientas negra, mandarina y bourbon de Madagascar, presente también en el cacio e pepe.
El arancino al tartufo se afirma como uno de los momentos más intensos del recorrido. Esta esfera crujiente de risotto de trufa elaborado con Castelmagno, queso alpino del Piamonte, se cubre con pan rallado al carbón y concentra trufa y caldo de trufa en su interior. Láminas frescas completan la preparación, servida sobre crema de parmesano y acompañada por un Chardonnay de perfil mantecoso.
Las noches habituales transcurren con ritmo sereno, centradas en focaccias esponjosas y productos de estación como calabazas, castañas y hongos, sabores profundos que invitan a explorar la carta de vinos. La selección recorre regiones emblemáticas de Italia con añadas maduras, Super Toscanos y corrientes enológicas diversas, junto con etiquetas elegidas de Francia y Grecia.
El domingo transforma la dinámica con el Pranzo della Domenica. Pizzas recién horneadas y platos abundantes ocupan las mesas, mientras un carrito ofrece risotto servido directamente desde una rueda de parmesano. Los ñoquis llegan dentro de grandes calabazas asadas y se emplatan frente a los comensales.
El buffet despliega embutidos, mariscos, gambas, salsiccia y pollo Diavola, además de una isla central dedicada a quesos variados. Entre ellos se encuentran opciones de cabra maduradas en hojas de castaño, en Barolo o en Moscatel. Un gorgonzola fundido bajo una lámpara especial adquiere una textura cremosa similar a una fondue. Preparaciones de cocción lenta se combinan con elaboraciones realizadas al momento.
El cierre dulce incluye una sala dedicada al chocolate con fuentes activas, estanterías repletas de especialidades y una máquina de helado suave que invita a extender el placer. En Mercato, cada comida se convierte en una ceremonia donde sabor, paisaje y memoria dialogan en múltiples capas.