Donde el arte encuentra casa

Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello

El barroco de Lecce posee una cualidad casi táctil. La piedra local, suave y dorada, absorbe la luz del sur y la transforma en un resplandor cálido que envuelve fachadas, cornisas y balcones. Al caer la tarde, el cielo se incendia detrás de las murallas levantadas en el siglo XVI y la ciudad histórica adquiere un aire suspendido, como si el tiempo hubiera decidido caminar más despacio. En ese perímetro antiguo, protegido por siglos de memoria, se alza una antigua masseria del seiscientos convertida en un espacio donde la hospitalidad dialoga con el arte de manera íntima y profunda. La Fiermontina Luxury Home propone habitar una historia antes que simplemente alojarse.

El origen de esta casa está ligado a la figura de Antonia Fiermonte, nacida en Puglia en 1914. Violinista y pintora, dueña de una sensibilidad precoz, su vida estuvo marcada por desplazamientos, amores intensos y decisiones audaces. La familia abandonó definitivamente el sur italiano en 1932, dejando atrás la tierra de los olivos y el mar cercano. Décadas después, sus nietos, Fouad Giacomo y Antonia Yasmina Filali, regresaron a Lecce movidos por el deseo de reconectar con sus raíces y compartir el legado artístico de su abuela. En 2015 concretaron esa visión con la apertura de esta residencia en pleno centro histórico.

La biografía de Antonia se entrelaza con la escena artística europea del siglo XX. En Roma conoció al escultor francés René Letourneur, figura destacada del Art Déco y galardonado con el Grand Prix de Rome en Villa Medici. La relación se transformó en una unión que la llevó a instalarse en Francia, donde se convirtió en musa, modelo y compañera de vida del artista. Más tarde, Jacques Zwobada, colega y amigo de Letourneur, también escultor, ocuparía un lugar central en su historia sentimental. Tras años complejos y decisiones determinantes, Antonia se casó con Zwobada. Su muerte en 1956, a los cuarenta y dos años, dejó una marca profunda en ambos hombres. El dolor compartido volvió a acercarlos, mientras la memoria de ella se perpetuaba en esculturas y en un mausoleo erigido en Mentana. Ese entramado apasionado atraviesa cada rincón de la propiedad leccese.

Atravesar el acceso de La Fiermontina conduce a un amplio jardín de olivos centenarios. El murmullo del viento entre las hojas plateadas crea una sensación de retiro inesperado en pleno corazón urbano. Entre los árboles emergen esculturas modernas que dialogan con la naturaleza circundante. Armonia II de Letourneur, La coppia de Zwobada y Le due sorelle de Fernand Léger se integran al paisaje con naturalidad, confirmando que el arte aquí constituye un elemento esencial del entorno.

Las diecinueve suites se distribuyen entre el jardín protegido por las murallas y un edificio contiguo denominado Suites à côté. La intervención arquitectónica, dirigida por el pugliese Antonio Annichiarico, respetó las bóvedas en piedra calcárea color miel, característica distintiva de Lecce. Algunas habitaciones conservan chimeneas originales que evocan la vida rural de otros tiempos, otras se abren a terrazas privadas o pequeños jardines reservados. Una de las suites cuenta con piscina en su espacio exterior, ofreciendo una experiencia aún más íntima.

El interiorismo fue concebido por Charles Philippe y Christophe, del estudio Laboratoire Design en Rabat. La selección integra mobiliario italiano, textiles confeccionados a medida, piezas antiguas y obras pertenecientes a la familia Fiermonte Filali. Creaciones de Le Corbusier, Charlotte Perriand y Tobia Scarpa conviven con fotografías históricas y bustos en bronce que evocan a Antonia y a su entorno familiar. La biblioteca del primer piso despliega lámparas de modernariato y volúmenes dedicados al arte, invitando a una pausa contemplativa.

Las habitaciones destacan por su amplitud y luminosidad. Camas de tamaño generoso, baños privados con duchas amplias y, en algunos casos, bañeras independientes y doble lavabo, refuerzan la sensación de confort. La línea de cortesía incluye productos orgánicos de origen italiano, mientras una máquina de café con selección de cápsulas e infusiones acompaña la rutina diaria. La tecnología se integra con discreción, climatización individual, conexión inalámbrica, televisión satelital, sistema de sonido e insonorización garantizan comodidad contemporánea sin alterar la atmósfera serena.

Sabores mediterráneos y horizontes del Salento

Dentro del predio, el restaurante Zéphyr se ubica en un agrumeto resguardado. Las luces suaves que iluminan el espacio al anochecer realzan el perfume cítrico y crean un clima envolvente. La propuesta culinaria se apoya en la tradición mediterránea con una mirada actual, ingredientes seleccionados entre pequeños productores y una presentación que conjuga estética y sabor. En el salón principal, la escultura La liberté de Jacques Zwobada, realizada en 1953, se convierte en punto focal y recuerda la intensidad biográfica que sostiene todo el proyecto.

El jardín alberga también la piscina, espacio pensado para el descanso bajo la sombra de los olivos. Las prácticas de yoga se desarrollan al abrigo de las murallas antiguas, en un entorno que invita a recuperar equilibrio interior a través de respiración y meditación. Se pueden reservar masajes inspirados en distintas tradiciones, desde técnicas ayurvédicas hasta propuestas tailandesas o californianas. A pocos metros, otra residencia de la colección familiar dispone de un área dedicada al relax, con tratamientos específicos en un ambiente de luces tenues y aromas delicados.

La atención personalizada se expresa en la figura del Guest Ambassador, quien acompaña al huésped desde su llegada hasta el momento de partir. A través de sugerencias diseñadas a medida, propone recorridos por Lecce y el Salento que revelan facetas menos evidentes del territorio. Talleres artesanales, museos singulares, bodegas familiares y direcciones gastronómicas se integran en itinerarios personalizados, junto con recomendaciones de playas apartadas y calas tranquilas.

El Salento despliega una diversidad paisajística notable. Sobre la costa adriática, el trayecto entre Otranto y Santa Maria di Leuca ofrece acantilados imponentes y grutas que se abren a un mar de transparencia luminosa. En el litoral jónico, las playas de Pescoluse y Porto Cesareo alternan con dunas cubiertas de vegetación mediterránea y pinares que enmarcan aguas poco profundas y claras. El Parque Natural Regional de Porto Selvaggio y Palude del Capitano preserva sectores de gran pureza, mientras torres costeras y antiguas masserie evocan la historia rural de la región.

Los pueblos del interior enriquecen el recorrido cultural, Galatina, Galatone, Nardò, Copertino, Specchia, Presicce y Melpignano conforman un entramado donde iglesias, cripte y frantoi hipogei revelan capas sucesivas de tiempo. En la Grecìa Salentina subsiste la lengua grika, herencia helénica que encuentra expresión festiva cada agosto durante el concierto de la Notte della Taranta, evento de resonancia internacional.

En este escenario, La Fiermontina Luxury Home se afirma como un refugio donde memoria familiar, arte moderno y paisaje meridional se funden con naturalidad. Cada escultura entre los olivos, cada retrato en los pasillos y cada detalle cuidadosamente elegido contribuyen a una experiencia donde la hospitalidad adquiere dimensión cultural. Lecce despliega su esplendor barroco más allá de sus puertas, mientras en el interior de esta casa el tiempo parece expandirse, permitiendo al viajero sumergirse en una historia que continúa vibrando con elegancia y profundidad.