La muerte de un adolescente de 14 años por hantavirus encendió una nueva señal de alerta sanitaria en la provincia de Buenos Aires y a nivel nacional. El joven, identificado como Rodrigo Morínigo, residía en la zona rural de San Andrés de Giles y permanecía internado en el Hospital Interzonal General de Agudos San José de Pergamino, donde finalmente falleció debido a la gravedad de su cuadro.
El diagnóstico fue confirmado oficialmente el 2 de enero por el municipio y el deceso se conoció en la madrugada del día siguiente. El caso generó conmoción y volvió a poner en foco el avance de una enfermedad con alta letalidad, especialmente en la región Centro del país, donde se concentra cerca del 70% de los contagios.
Según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, durante 2025 se notificaron 77 casos confirmados de hantavirus, con 23 personas fallecidas, lo que representa una letalidad del 29,8%. En lo que va de la temporada actual, ya se contabilizan 43 casos. En el ámbito bonaerense, el Boletín Epidemiológico provincial señala que La Plata fue el distrito con más diagnósticos en 2024, con ocho casos confirmados.
El hantavirus es una zoonosis viral grave, transmitida principalmente por el contacto con orina, saliva o heces de roedores silvestres, en especial el ratón colilargo. La forma más frecuente de contagio es la inhalación de partículas virales al limpiar espacios cerrados como galpones o viviendas rurales. Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe, pero pueden evolucionar rápidamente hacia una dificultad respiratoria severa, por lo que se recomienda consulta médica inmediata ante cualquier sospecha.
Las autoridades sanitarias reiteran la importancia de reforzar las medidas de prevención, mantener los ambientes limpios y ventilados, evitar el contacto con roedores y extremar cuidados en zonas rurales, donde el riesgo de exposición es mayor.