Economía y Empresas | Posibles restricciones comerciales
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria confirmó un caso de Scrapie (Prurigo Lumbar) en el país. La notificación a la Organización Mundial de Sanidad Animal implica la pérdida del estatus sanitario y posibles restricciones comerciales.
El sector ovino argentino enfrenta una nueva preocupación: el Senasa confirmó por laboratorio un caso de Prurigo Lumbar, una enfermedad neurodegenerativa conocida como Scrapie, similar al mal de la “vaca loca” en bovinos.
La detección no solo encendió alarmas sanitarias, sino que también impacta en el comercio exterior. Tras la comunicación oficial a la OMSA, Argentina dejó de ser considerada “país libre” de esta enfermedad, lo que implica que no se podrán emitir certificados sanitarios bajo esa condición, un requisito clave para acceder a determinados mercados internacionales.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas advirtieron que esta situación puede traducirse en restricciones para exportaciones ovinas, especialmente hacia destinos exigentes en materia sanitaria.
El Scrapie es una enfermedad neurodegenerativa fatal que afecta a ovejas y cabras, perteneciente a la familia de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET).
A diferencia de otras patologías, no es causada por virus ni bacterias, sino por un prión, una proteína anormal que destruye progresivamente el sistema nervioso central.
Entre los síntomas más característicos se destacan:
La transmisión suele darse durante el parto, aunque también puede ocurrir por contacto ambiental, ya que el agente es altamente resistente y puede persistir durante años.
Aunque comparten el mismo tipo de agente (priones) y son enfermedades fatales, existe una diferencia central:
El Scrapie no tiene evidencia de transmisión a humanos, a diferencia del mal de la vaca loca, que sí puede derivar en enfermedades graves en personas.
La pérdida del estatus sanitario representa un golpe para la cadena ovina, que ya enfrentaba dificultades por brotes de sarna en la Patagonia.
Además, versiones no oficiales indican que el ingreso de la enfermedad podría estar vinculado a ovinos provenientes de Paraguay, lo que refuerza la necesidad de controles sanitarios más estrictos.
En este escenario, el desafío para Argentina será contener el brote, recuperar la confianza internacional y evitar un freno mayor en las exportaciones.