Sociedad | «Carita la joda»
La primera intimación formal en Santa Fe marca un precedente: los costos de los operativos ahora recaen sobre los responsables. En Pergamino, continúan los episodios y la preocupación.
El impacto de las amenazas falsas a escuelas empieza a sentirse en el bolsillo de las familias. En la ciudad de Santa Fe, un padre fue intimado a pagar $6.024.944 por el operativo de seguridad desplegado tras una falsa alerta realizada por su hijo menor.
La notificación, entregada por personal policial, generó una reacción que rápidamente se viralizó:
“Cara la jodita”, expresó el hombre al conocer el monto.
La medida forma parte de una estrategia para recuperar los costos operativos que implican estas situaciones, que movilizan móviles policiales, brigadas de explosivos, combustible y horas de servicio.
Según datos oficiales, ya se identificaron 58 amenazas, con más de 70 personas involucradas, entre autores y adultos responsables. En los casos donde participan menores, la responsabilidad económica recae directamente en sus padres.
Cada intimación establece un plazo de cinco días para abonar la deuda. En caso de incumplimiento, el reclamo puede avanzar por la vía civil, incluyendo embargos de bienes o ingresos.
No se trata de sanciones penales, sino de recuperar el gasto público generado, aclararon las autoridades.
El monto total que se intenta recuperar ya supera los $250 millones, y podría seguir creciendo.
La preocupación también se mantiene en Pergamino. En las últimas horas, la Escuela Primaria N° 42 reportó una nueva amenaza detectada en uno de sus baños.
Se activó el protocolo de seguridad correspondiente, se realizó la denuncia y desde la institución garantizaron la continuidad de las clases.
El caso vuelve a encender las alarmas en la comunidad educativa local, en medio de un fenómeno que ya tiene consecuencias económicas concretas y cada vez más severas.