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Aplicaciones periurbanas: «Con capacitación y control se puede lograr un uso completamente seguro de agroquímicos»

Es la propuesta de un especialista del INTA. "Las tecnologías para hacer las cosas de forma segura están disponibles. Lo que hay que hacer es capacitar a la gente, controlar y regular", asegura el Ing. Agr. Mariano Luna.

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"De que se puede hacer un trabajo muy, muy seguro estoy completamente convencido. Ahora, el riesgo cero no existe porque no deja de ser una tarea que es desarrollada por personas, y aun el operario o el ingeniero agrónomo más avezado corre el riesgo de meter la pata. Lo mismo pasa en las calles y autopistas, todos conocemos el riesgo de manejar un auto, pero se sigue matando gente igual". Quien habla es el especialista del INTA Pergamino Mariano Luna, que la semana pasada volvió a poner en agenda el tema de las aplicaciones periurbanas de agroquímicos al compartir en las redes un video de una pulverización en algún lugar de Europa, en el que se aplica producto a muy pocos metros de las casas.

"Las tecnologías para hacer las cosas de forma segura están disponibles. Lo que hay que hacer es capacitar a la gente, controlar y regular. El que no hace las cosas bien, el que no contrata a un profesional matriculado o a un equipo habilitado, con el operario debidamente instruido tendrá que asumir las consecuencias de la ley", dice Luna en diálogo con Clarín Rural.

Actualmente no existe en el país una normativa única para el control de aplicaciones, pero en la mayoría de los municipios de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Rios y La Pampa existen restricciones para pulverizar a menos de 1000 metros de los ejidos urbanos. El problema que está en debate es la posible deriva de productos químicos, es decir, aquella parte de la aplicación de plaguicidas que se mueve afuera de la zona objetivo.

"Si el problema es la deriva de las gotas, hay un factor a regular superador al resto, aplicar cuando el viento va de lo urbano hacia el campo", dice Luna, y propone un esquema en el cual se deja una zona "buffer" de seis metros entre el límite urbano y la zona aplicada. En esa franja se siembra algo simple como una gramínea que debe ser alta, lo cual según estudios reduce (en el caso que existiera deriva) la misma en un 75%.

En los siguientes 94 metros, la propuesta de Luna es que se pueda hacer aplicaciones cuando el viento sopla en sentido contrario a donde está el pueblo. Y que a partir de los cien metros se pueda aplicar con una dirección del viento un tanto más variable pero con una intensidad del viento menor a los 15 km/hr, se utilizando boquillas determinadas y productos registrados para uso periurbano. "En esta instancia es importante que organismos como SENASA, INTA y CASAFE eroguen una lista sobre productos permitidos, teniendo en cuenta factores como volatilidad, movimiento en el perfil del suelo, degradación, toxicidad", detalla el técnico. También menciona una serie de variantes a partir de las cuales se podría establecer normas de aplicación con equipo terrestre, como el tipo de boquillas, altura de botalón, velocidad de avance, condiciones climáticas, tipo de adyuvante...

"Esto nos lleva a un registro por municipio de empresas, o equipos, habilitados para realizar esta tarea", agrega el técnico, y dice que los equipos deberían pasar por las instancias de capacitación y de habilitación de las máquinas. "Revisión de la máquina, es como una VTV, lo bueno es que esto ya se hace e IRAM lo ampara. Hay dos normas ISO que lo reglamentan", remarca.

Por último, Luna sugiere que se desarrolle una App que geo-referencie el lote, donde se vean las condiciones ambientales, si el equipo está habilitado y hasta la receta fitosanitaria.

En 2016 se lanzó al mercado SprayGuru, una App desarrollada en la ciudad de Pergamino para dispositivos móviles, donde en líneas generales se trata de un lector de tarjetas hidrosensibles que analiza las aplicaciones detalladamente indicando al instante cantidad de impactos por cm², DM, DVM, DV01, DV05, DV09, DMN, Factor de dispersión, Amplitud relativa, Volumen teórico aplicado y Eficiencia de aplicación. También ofrece gráficos enriquecidos sobre tamaños de gotas, volúmenes acumulados y estadísticas generales detalladas. Esta aplicación también es utilizada para certificar trabajos, ya que al crear el informe se crea una especie de receta fitosanitariageocaliza el lote a aplicar, captura las condiciones climáticas y te indica el nivel de evaporación, un valor sumamente importante a la hora de decidir realizar una aplicación de manera eficiente y adecuada. SprayGuru actualmente es utilizado en casi toda Latinoamérica, algunos países de Europa y Africa.

"Hoy se puede tener un plan integral muy grande para controlar tranquilamente que las cosas se hagan bien. Lo que uno ve hoy en la Argentina es que el mismo Estado se declara incompetente para controlarlo. Pero se puede, no es difícil, es ponerle voluntad, nada más", concluye Luna. 

Fuente: Con información de Clarín Rural


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ETIQUETAS: Mariano Luna Aplicaciones INTA capacitación Control

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