La Escuela de Formación Policial de Pergamino cerró sus puertas y profundizó el conflicto entre el Municipio y la Provincia de Buenos Aires. El intendente Javier Martínez confirmó la decisión y apuntó contra la gestión provincial: “Una parte cumplió y la otra no”.
Según explicó, el Municipio sostuvo durante años la sede con recursos, infraestructura y logística, a cambio de un refuerzo de efectivos que nunca se concretó. Ante ese escenario, se solicitó la restitución del predio y el Ministerio de Seguridad bonaerense resolvió cerrar la academia.
El cierre se produce en medio del debate por la escasez de policías: de los 373 efectivos asignados, solo 204 están activos, lo que deja al casco urbano con entre 120 y 140 policías operativos para una población superior a los 115 mil habitantes.
El senador provincial Juan Manuel Rico Zini cuestionó la situación y sostuvo que Pergamino cuenta con menos policías que ciudades similares, afectando la prevención del delito.
Si bien tras el fin del Operativo Sol surgieron promesas de revisar el envío de efectivos y retomar el acuerdo, desde el Municipio advierten que, por ahora, la Escuela está cerrada y la deuda en materia de seguridad sigue abierta.