El GP de Miami de la Fórmula 1 dejó una clasificación cargada de tensión, calor extremo y un dato que alimenta la incertidumbre: en este circuito, largar adelante no garantiza la victoria. En ese escenario, Franco Colapinto firmó una actuación sólida y estratégica, que lo deposita en el 8° puesto de la grilla con expectativas reales de sumar.
Tras el sabor amargo de la Sprint —donde un toque con Max Verstappen lo dejó sin puntos— el piloto de Alpine F1 Team salió decidido a revertir la historia. Y lo logró.
Con más de 50°C en pista, la clasificación arrancó con condiciones extremas. Colapinto optó por una primera salida conservadora y luego ajustó su rendimiento para meterse en Q2 con autoridad.
En la segunda tanda, consolidó su ritmo y avanzó a la Q3, un paso clave que confirma su crecimiento. Es apenas la segunda vez que logra meterse en la instancia final de una clasificación de domingo, un dato que refleja su evolución en la categoría.
El más veloz fue Kimi Antonelli, mientras que nombres fuertes como Fernando Alonso y Sergio Pérez quedaron fuera de competencia antes de lo esperado.
En la Q3, Colapinto volvió a responder. A pesar de un inconveniente en la salida de boxes, logró recomponerse y cerrar una vuelta competitiva que lo dejó octavo, incluso por delante de su compañero Pierre Gasly.
Por delante, Antonelli se quedó con la pole, seguido por Verstappen, en una grilla que anticipa una carrera sin favoritos claros.
Con pronóstico de lluvia, el GP de Miami se perfila como una competencia impredecible. En ese contexto, Colapinto largará desde una posición ideal para aprovechar cualquier oportunidad.
La estrategia, el ritmo y el caos pueden jugar a su favor. Y esta vez, la revancha está al alcance.
Foto: Ambito