Sociedad | Talento de Pergamino
El pergaminense Andrés Mac Allister transformó una intuición matemática descartada en una startup que promete revolucionar la eficiencia de la inteligencia artificial y captar inversiones globales.
En 2010, mientras estudiaba en la universidad, Andrés Mac Allister detectó una propiedad matemática vinculada a vectores que, en ese momento, fue considerada sin aplicación práctica. Lejos de insistir, decidió archivarla. Sin embargo, aquella intuición no desapareció: quedó latente durante quince años, esperando el contexto adecuado para volver a escena.
Durante ese tiempo, su carrera avanzó entre proyectos tecnológicos aplicados a la salud y el agro, hasta que la explosión de la inteligencia artificial expuso un problema crítico: los altos costos operativos y el creciente consumo energético de los sistemas basados en datos.
El punto de inflexión llegó cuando Mac Allister retomó aquella idea olvidada para enfrentar un desafío concreto en IA. Aplicando el método científico, logró resultados contundentes: una eficiencia cercana al 99% en pruebas iniciales, muy por encima de lo esperado.
Así nació The SEMQ Group, una startup argentina que apunta a optimizar el funcionamiento interno de la inteligencia artificial mediante:
El diferencial es clave: no compite con los modelos de IA existentes, sino que los mejora desde su base estructural, impactando directamente en costos y escalabilidad.
El desarrollo no tardó en llamar la atención internacional. Mac Allister fue invitado a presentar su tecnología en Silicon Valley, donde inició contactos con inversores y referentes del ecosistema tecnológico.
En una entrevista con InfoBAE, realizada por la periodista Fernanda Jara, el emprendedor destacó el cambio de mentalidad que implica competir en ese entorno:
“Los argentinos estamos acostumbrados a hacer mucho con poco, pero acá el valor de lo que hacemos se multiplica”.
Actualmente, la startup busca validar su tecnología con empresas para luego integrarse a infraestructuras globales.
Nacido en Pergamino en 1990, Mac Allister creció en un entorno atravesado por la ciencia y la experimentación. Esa base, sumada a una fuerte cultura emprendedora, marcó su camino.
Hoy, su visión va más allá del negocio: apunta a generar impacto real en la sostenibilidad de la inteligencia artificial, en un contexto donde la eficiencia energética se vuelve determinante.
Como él mismo plantea:
“Tenemos la oportunidad de crear un mundo con más libertad y menos sacrificio gracias a la tecnología”.