La historia de la exploración espacial suma un capítulo trascendental y Pergamino tiene un lugar propio en ese logro global. El ingeniero Pablo Andrés Servidia forma parte de la misión Artemis II de la NASA, el primer vuelo tripulado que volverá a orbitar la Luna después de más de cinco décadas.
Desde su rol en el Equipo de Control de Orientación de la CONAE, el pergaminense trabaja en uno de los sistemas más sensibles de la misión: garantizar la estabilidad y la trayectoria de la nave en el espacio profundo, un factor clave para el éxito del vuelo.
En paralelo, Argentina también dice presente con la Misión ATENEA, un microsatélite desarrollado íntegramente con talento nacional, que acompaña esta histórica expedición.
Entre sus objetivos principales se destacan:
El proyecto reúne a instituciones como CONAE, VENG S.A., CNEA, UBA, UNLP y UNSAM, consolidando un avance estratégico en el desarrollo científico y tecnológico del país.
La misión fue lanzada desde el Centro Espacial Kennedy y marca un paso fundamental en el programa Artemis, que busca retomar la presencia humana en la Luna y sentar las bases para futuras misiones hacia Marte.
La tripulación está integrada por:
Se trata de un vuelo histórico que no solo redefine la exploración espacial, sino que también abre una nueva etapa en la cooperación científica internacional.
La participación de Servidia refleja el alcance del talento argentino en proyectos de escala mundial. Su aporte en el control de orientación es determinante en un entorno donde la precisión lo es todo.
Así, mientras la humanidad vuelve a mirar hacia la Luna, Pergamino también forma parte de ese viaje, demostrando que la innovación local puede tener impacto en los desafíos más ambiciosos del planeta.