Política | Tras desconectar micrófonos
El bloque libertario presentó un proyecto para suspender y excluir a la diputada kirchnerista tras desconectar micrófonos y alterar el funcionamiento del recinto durante el debate de la reforma laboral.
El bloque de diputados nacionales de La Libertad Avanza avanzó con un pedido formal de suspensión preventiva y posterior expulsión de la diputada de Unión por la Patria, Florencia Carignano, luego del escándalo ocurrido en plena sesión donde se debatía y aprobaría la reforma laboral.
Según denunciaron, la legisladora desconectó micrófonos y equipos de los taquígrafos, con el objetivo de alterar el normal desarrollo de la sesión y afectar el registro oficial del debate parlamentario.
En un comunicado, el bloque presidido por Gabriel Bornoroni confirmó que el proyecto faculta a la Presidencia de la Cámara a realizar una denuncia penal, al considerar que la conducta podría encuadrar como delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional.
Desde La Libertad Avanza calificaron lo sucedido como “actos de sabotaje ilegales y contrarios al espíritu democrático”, y recordaron que las cámaras registraron con claridad la maniobra, en lo que interpretan como un intento deliberado de impedir el funcionamiento institucional del Congreso.
El proyecto invoca el artículo 66 de la Constitución Nacional, que habilita a la Cámara a excluir a un legislador por desorden de conducta, y toma como antecedente el caso del ex diputado Juan Emilio Ameri, expulsado durante la pandemia por conductas indecorosas en una sesión virtual.
Los fundamentos aclaran que no se busca limitar el debate político, pero sí marcar un límite claro entre la vehemencia parlamentaria y la alteración material de los mecanismos técnicos que garantizan la validez de las deliberaciones.
Desde el bloque libertario señalaron que el episodio no fue un hecho aislado y recordaron expresiones agraviantes de Carignano hacia otras diputadas, calificándolas como “violaciones al decoro y al respeto mínimo” exigido en el recinto.
“La confrontación es parte de la democracia, pero la violencia y los actos desestabilizadores no pueden ser tolerados”, afirmaron, y llamaron al resto de los bloques políticos a acompañar la iniciativa de suspensión y expulsión.