La industria argentina cerró noviembre con números en rojo y encendió nuevas alarmas sobre el nivel de actividad y el empleo. Lejos de tratarse de un traspié aislado, los datos oficiales muestran un parate extendido que atraviesa casi toda la estructura productiva.
Según el INDEC, el Índice de Producción Industrial Manufacturero registró una caída interanual del 8,7%. A esto se suma un retroceso del 0,6% respecto de octubre en la medición desestacionalizada y un nuevo descenso de la serie tendencia-ciclo (-0,1%), confirmando que la contracción se mantiene en el tiempo.
El deterioro fue prácticamente generalizado: 15 de las 16 divisiones industriales mostraron caídas interanuales. El dato deja en claro que el ajuste no se concentra en sectores puntuales, sino que golpea de lleno al entramado productivo, con especial impacto en las actividades más intensivas en mano de obra.
El golpe más severo se sintió en los rubros vinculados al mercado interno. La industria textil se desplomó 36,7% interanual, una de las caídas más profundas y preocupantes por su alta generación de empleo, donde cada punto perdido suele traducirse rápidamente en suspensiones, recortes de turnos o cierres de pymes.
En la misma sintonía, prendas de vestir, cuero y calzado retrocedieron 17,6%, con derrumbes particularmente fuertes en calzado (-30,9%) y curtido y terminación de cueros (-26,6%), actividades con escasa espalda financiera y fuerte dependencia del consumo.
La metalmecánica, otro pilar del empleo industrial, tampoco escapó a la recesión. Productos de metal cayeron 18,6%, con un desplome del 24,7% en envases metálicos, mientras que la industria metalúrgica y los servicios de trabajo de metales retrocedieron 18,1%, afectando a talleres y proveedores en todo el país.
En maquinaria y equipo, la baja fue del 17,9%, con un dato elocuente: los aparatos de uso doméstico se hundieron 39,7%, reflejando el freno en el consumo de bienes durables y la postergación de decisiones de compra.
El sector automotor también mostró números críticos. La producción de vehículos, carrocerías, remolques y autopartes cayó 23,0% interanual, con una baja del 28,7% en vehículos y del 19,9% en autopartes, arrastrando a toda la cadena industrial y logística asociada.
El panorama deja una señal clara: la industria continúa perdiendo dinamismo y el impacto ya se siente con fuerza en el empleo, la inversión y el consumo, en un escenario que mantiene en vilo a miles de trabajadores y empresas.
Foto: Mundo Empresarial