La ciudad de Pergamino fue escenario de una masiva movilización docente que expuso el creciente malestar por la violencia en las escuelas. La protesta, acompañada por un paro distrital, surgió tras los recientes episodios registrados en la Escuela Secundaria N°10.
La columna recorrió el centro hasta la sede judicial, donde representantes gremiales fueron recibidos por autoridades. Allí, la Justicia confirmó que está en etapa final un protocolo específico para casos de violencia escolar, enfocado en prevención y actuación ante hechos con menores.
Actualmente, ya se investigan tres denuncias activas, mientras se articula el trabajo con organismos locales por tratarse de menores inimputables.
Desde los sindicatos, el mensaje fue contundente: “los docentes no pueden trabajar con miedo”. Denunciaron agresiones, situaciones de angustia y exigieron la aplicación efectiva de la Ley 14.898, que prevé sanciones para quienes agredan al personal educativo, pero que —afirman— no se está cumpliendo.
La jornada cerró sin incidentes, pero con una señal clara: la comunidad educativa exige respuestas urgentes y medidas concretas para recuperar la seguridad en las aulas.