Se profundiza la tensión entre el Gobierno nacional y el periodismo: este lunes se decidió revocar acreditaciones de prensa a distintos medios para el ingreso a la Casa Rosada y el Congreso, en medio de acusaciones oficiales sobre una presunta campaña de desinformación con vínculos internacionales.
Entre los medios afectados se encuentran Ámbito Financiero, C5N, A24, El Destape, Tiempo Argentino y La Patriada FM, cuyos periodistas denunciaron que se les impidió el acceso sin previo aviso, al ser incluidos en una lista interna de restricciones.
La medida generó un inmediato rechazo. Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) advirtieron que se trata de un intento de “silenciar al periodismo crítico”, encendiendo el debate sobre la libertad de prensa en Argentina.
El Gobierno justificó la decisión en base a una investigación periodística internacional que reveló la existencia de una supuesta red rusa de desinformación, que habría destinado 283.000 dólares para financiar la publicación de más de 250 artículos en medios argentinos entre junio y octubre de 2024.
Según ese informe, los contenidos difundidos incluían críticas a la situación económica local, cuestionamientos al impacto social de las políticas de ajuste y posicionamientos alineados con intereses geopolíticos extranjeros.
En este contexto, el presidente Javier Milei aseguró que se avanzará para identificar a todos los involucrados en lo que calificó como una “red de espionaje ilegal”, anticipando posibles medidas adicionales.
La decisión abre un nuevo frente de conflicto institucional, donde se cruzan seguridad informativa, libertad de expresión y control estatal, en un escenario que promete escalar tanto en el plano político como judicial.