Policiales | Proyecto de La Libertad Avanza
Un nuevo proyecto de La Libertad Avanza impulsa el uso de armas no letales en la Provincia. Argumentan que permitirá reducir riesgos, pero vuelve el debate por los límites en el uso de la fuerza.
El debate por la seguridad en la provincia de Buenos Aires suma un nuevo capítulo. El bloque de La Libertad Avanza volvió a presentar un proyecto para habilitar el uso de pistolas Taser en la Policía bonaerense, reavivando una fuerte polémica política y social.
La iniciativa, impulsada por la senadora María Florencia Arietto, ya había sido tratada en años anteriores sin éxito. Ahora, con una nueva composición legislativa, el proyecto reingresó al Senado y busca avanzar en su aprobación.
El texto establece que las armas no letales podrán utilizarse solo en situaciones estrictamente necesarias y bajo la condición de que los agentes cuenten con capacitación específica previa. Según sus impulsores, se trata de una herramienta clave para reducir riesgos en intervenciones policiales, evitando el uso de armas de fuego.
Desde el espacio libertario aseguran que las Taser permitirían neutralizar situaciones de peligro con menor nivel de daño, protegiendo tanto a efectivos como a civiles. Además, sostienen que su implementación podría disminuir conflictos judiciales contra policías en operativos.
Sin embargo, el proyecto vuelve a encender una discusión de fondo: seguridad vs. derechos humanos. Mientras algunos sectores lo consideran un avance necesario ante la creciente inseguridad, otros advierten sobre posibles abusos y excesos en el uso de la fuerza.
Como antecedente, se menciona la implementación de Taser a nivel nacional en operativos como el programa “Estaciones Seguras”, donde se autorizó su uso en ámbitos específicos.
Las pistolas Taser funcionan mediante una descarga eléctrica controlada que inmoviliza temporalmente a una persona a distancia, lo que las posiciona como una alternativa intermedia entre la fuerza física y el arma de fuego.
Con este nuevo impulso legislativo, la discusión vuelve al centro de la escena y promete un debate caliente en la política bonaerense, con impacto directo en la agenda de seguridad.