Sociedad | A la altura de J. A. de la Peña
El Gobierno nacional impulsa un ambicioso rediseño del sistema de concesiones viales que ampliará la red de peajes en todo el país. Entre los cambios previstos aparece la reinstalación de una estación de cobro en el Partido de Pergamino, sobre la Ruta Nacional 188, a la altura de J. A. de la Peña, un punto que había sido eliminado años atrás tras reclamos de vecinos y productores.
El plan forma parte de una reorganización de los corredores viales nacionales impulsada por el Gobierno de la Nación Argentina, que busca fortalecer el financiamiento del mantenimiento y la infraestructura de las rutas mediante el sistema de concesiones y peajes.
Actualmente el país cuenta con 39 estaciones de peaje distribuidas en los principales corredores concesionados. Sin embargo, el nuevo esquema proyecta la habilitación de unas 50 cabinas adicionales, lo que elevaría el total a cerca de 89 puntos de cobro en rutas nacionales.
Esta ampliación implicará una menor distancia entre estaciones de peaje, reduciendo los tramos de circulación gratuita tanto para transporte de cargas como para vehículos particulares.
Para la región norte de la provincia de Buenos Aires, la novedad más relevante es la posible reinstalación de una cabina de peaje en la Ruta Nacional 188, a la altura de Juan A. de la Peña, dentro del Partido de Pergamino.
Se trata de un punto históricamente conocido por los usuarios de la ruta, ya que allí funcionó durante años una estación de cobro que luego fue retirada tras distintos reclamos de la comunidad.
La Ruta 188 es una arteria estratégica para la producción agropecuaria, ya que conecta zonas productivas con los principales puertos exportadores.
Por eso, el posible regreso del peaje genera expectativas pero también preocupación entre transportistas, productores y usuarios frecuentes, quienes advierten que la incorporación de nuevas tarifas podría impactar en los costos logísticos.
Este factor resulta especialmente sensible para las economías regionales y el transporte de granos, donde cada costo adicional incide directamente en la competitividad del sector.
Desde el esquema de concesiones se sostiene que la ampliación del sistema de peajes permitirá generar recursos para mejorar el mantenimiento, la seguridad y la calidad de las rutas nacionales.
El debate ahora se abre en torno a cómo equilibrar la inversión en infraestructura vial con el impacto económico que estos costos pueden tener en la producción y el transporte.