Sociedad | Tras advertencias legales
ATE frena el paro en aeropuertos, pero mantiene la amenaza para febrero
El gremio postergó la huelga nacional aeroportuaria tras advertencias legales por la ley de servicios esenciales, aunque ratificó el conflicto salarial con la ANAC y dejó abierta la posibilidad de un paro total el 9 de febrero.
Hace 2 horas.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió postergar el paro aeroportuario que estaba previsto para este lunes en todo el país. La decisión se tomó luego de que los equipos legales del sindicato advirtieran sobre la obligación de cumplir con la normativa de servicios esenciales, que exige un preaviso mínimo de cinco días para este tipo de medidas.
Si bien la huelga fue suspendida de manera momentánea, el conflicto sigue abierto. El gremio declaró el estado de asamblea permanente en las distintas terminales aéreas y anticipó que la medida de fuerza podría concretarse el lunes 9 de febrero, con un cese total de actividades durante 24 horas.
El reclamo tiene su origen en un incumplimiento salarial que, según ATE, involucra a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Desde el sindicato denunciaron que el Gobierno dio marcha atrás con un aumento ya acordado, correspondiente al adicional por “racionamiento”, el cual incluso figuraba liquidado en el sistema oficial pero no fue abonado.
“El Gobierno tomó la incomprensible decisión de reliquidar los haberes y dejar a los trabajadores sin salarios”, sostuvo Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, al remarcar que el incremento ya aparecía reflejado en los recibos de sueldo a través del sistema SARHA.
Mientras tanto, desde la ANAC aseguraron que se encuentran trabajando para desactivar el conflicto y evitar impactos en las operaciones aéreas. Sin embargo, los delegados gremiales anticiparon que este lunes habrá un anuncio formal para ratificar la fecha del paro.
De concretarse la huelga el 9 de febrero, la medida afectaría áreas clave como control terrestre, sanidad, bomberos y administración en los 30 aeropuertos del país, provocando la cancelación total de los vuelos comerciales, con excepción de servicios sanitarios, humanitarios, estatales o de traslado de órganos.