Sociedad | Esta semana
Del lujo narco al martillo judicial: Subastaron una Ferrari del clan Loza por más de USD 300 mil
La Ferrari F430 perteneciente a una de las organizaciones narcocriminales más poderosas del paÃs fue vendida en una subasta pública del Estado. El operativo marcó un hito en la aplicación del régimen de extinción de dominio y dejó cifras que llamaron la atención.
Hace 2 horas.
El brillo del lujo ilegal volvió a transformarse en prueba judicial. Esta semana, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) subastó una Ferrari F430 y dos camionetas que habían sido decomisadas al clan Loza, una organización narcocriminal de alcance transnacional condenada por traficar más de una tonelada de cocaína a España.
La joya del remate fue una Ferrari F430 modelo 2006, con apenas 16.855 kilómetros, que salió a subasta con una base de USD 182.277 y terminó vendiéndose en USD 310.000, superando ampliamente las expectativas iniciales.
La venta anticipada de los vehículos había sido ordenada en agosto de 2024 por el juez federal Gonzalo Auguste, en el marco del Régimen Procesal de la Acción Civil de Extinción de Dominio, convirtiéndose en la primera medida de este tipo aplicada en el país desde la entrada en vigencia de la normativa.
Los bienes habían sido secuestrados en la causa penal que investigó al clan Loza, tramitada por el juez en lo penal económico Pablo Yadarola, con colaboración de la justicia española e italiana. En ese expediente, se condenó a los integrantes de la banda por asociación ilícita, lavado de activos y contrabando de divisas.
Además de la Ferrari, el remate incluyó dos camionetas Chevrolet. Una Chevrolet 3100, con más de 62 mil kilómetros, fue vendida en USD 16.231, multiplicando por siete su precio base. En tanto, una Chevrolet Silverado modelo 1993 se subastó en USD 13.000, casi duplicando el valor inicial fijado por el Estado.
El clan Loza no sólo ostentó vehículos de alta gama. Entre los bienes que se buscó extinguir en la causa figuran 190 activos —valuados en unos 800 millones de pesos— que incluyen propiedades, joyas, dinero en efectivo y autos de lujo. Incluso, la organización llegó a tener otra Ferrari, una F355 Spider que perteneció a Diego Maradona, decomisada en una causa penal distinta.
La investigación se inició en 2017 y culminó en 2021 con la condena de diez integrantes del grupo, quienes recibieron penas de 4 a 10 años de prisión. El decomiso y posterior subasta de estos bienes marca un mensaje claro: el patrimonio del delito también puede ser recuperado por el Estado.