Sociedad | Pasapalabra
El sueño que cruzó el océano: Una joven de Quilmes ganó 2,7 millones de euros en España
Rosa RodrÃguez, de 32 años, se consagró en el Pasapalabra español y se llevó el mayor pozo de la historia del programa. Su historia combina migración, estudio, esfuerzo y una respuesta que la convirtió en fenómeno viral.
Hace 2 horas.
En apenas tres segundos, una palabra selló una historia que había comenzado muchos años antes, del otro lado del océano. Rosa Rodríguez, nacida en Quilmes, ganó 2.716.000 euros y se convirtió en la protagonista del mayor premio histórico del Pasapalabra en España, uno de los concursos más populares de la televisión europea.
El momento fue seguido por casi cuatro millones de espectadores, que asistieron en vivo al desenlace de un duelo que llevaba 307 programas consecutivos frente al madrileño Manu Pascual. La definición llegó en El Rosco, la emblemática rueda alfabética del programa. La consigna final, detenida en la letra M, pedía el apellido del jugador de fútbol americano elegido MVP de la NFL en 1968. Rosa respondió “Morrall”. Y ganó. Y lloró.
Hasta ese instante, la joven argentina ya había acumulado 168.600 euros, con 96 victorias y 91 empates, consolidando una de las participaciones más extensas y consistentes en la historia del ciclo que emite Atresmedia. En pocas horas, su nombre explotó en redes sociales y superó en interacciones a figuras deportivas y mediáticas de primer nivel.
Pero detrás del premio hay una historia marcada por la crisis argentina de 2001. Rosa tenía ocho años cuando su familia decidió dejar Quilmes y emigrar a Galicia, la tierra natal de su padre, en busca de estabilidad y futuro. Ese cambio de vida sería determinante.
Lejos de olvidar sus raíces, Rosa construyó una sólida carrera académica: es licenciada en Filología Inglesa, posee másteres en Lingüística, Educación y Neurociencia, y se desempeña como profesora universitaria de Español como lengua extranjera. Incluso evalúa sumar una nueva carrera: Psicología.
Apasionada por la cocina, especialmente por las masas —una herencia directa de su padre pizzero—, reconoce que fue su madre quien la impulsó a anotarse en el programa durante la pandemia. Hoy, con el premio en mano, su primer deseo ya está definido: invitar a toda su familia a viajar a la Argentina.
De Quilmes a España, del esfuerzo silencioso a la pantalla gigante, la historia de Rosa confirma que los sueños también migran… y, a veces, regresan convertidos en millones.