EconomÃa y Empresas | Instituto Argentina Grande
Gasto en caÃda y consumo sostenido por crédito: Señales de una economÃa frenada
Un informe del Instituto Argentina Grande advierte que la estabilización macroeconómica no logra trasladarse a la economÃa real: fuerte ajuste del gasto público, obra pública paralizada y un consumo que sobrevive gracias al endeudamiento de los hogares.
Hace 2 horas.
La economía argentina continúa mostrando signos de estancamiento, pese a los esfuerzos de estabilización macroeconómica. Así lo señala un nuevo informe del Instituto Argentina Grande (IAG), fechado el 23 de enero de 2026, que pone el foco en el desplome histórico del gasto estatal y la falta de reactivación productiva.
Según el relevamiento, el gasto público real cayó un 27% interanual respecto de 2023, configurando el mayor ajuste desde la salida de la Convertibilidad. Este recorte explica casi en su totalidad el superávit primario, pero tuvo un impacto directo sobre el entramado económico.
El ajuste se sintió con especial crudeza en las transferencias a las provincias, que se redujeron más del 70%, y en la inversión pública, que registró una caída del 75% en el último semestre, provocando la paralización de la obra pública y afectando a sectores clave como la construcción.
En el frente del consumo, el informe describe un escenario delicado: las ventas en supermercados y comercios acumulan caídas de dos dígitos y se sostienen casi exclusivamente mediante el uso intensivo de tarjetas y crédito, una señal de deterioro del poder adquisitivo y de mayor fragilidad financiera en los hogares.
La actividad productiva tampoco logra despegar. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) muestra un crecimiento casi nulo, con la industria y la construcción aún en niveles recesivos, lo que confirma la falta de tracción de la economía real.
En el plano financiero, el IAG advierte sobre la fragilidad de la estabilidad cambiaria. Tras el pago a bonistas del 9 de enero, cubierto parcialmente con un repo bancario por USD 4.900 millones, el Banco Central retomó la compra de divisas y acumuló USD 900 millones en las primeras semanas del año, en un contexto que sigue dependiendo del ajuste y no de la expansión de la actividad.
Foto: El País Tarija