Tras la caída de las tasas de vacunación y la aparición de nuevos casos, la Provincia lanzó una campaña de dosis extra para niños de 6 meses a 5 años con el objetivo de cortar la cadena de transmisión.
Argentina había sido declarada libre de sarampión en 2016, pero hoy el panorama cambió. La baja cobertura de vacunación, potenciada por la pandemia y el avance de los discursos antivacunas, encendió las alertas sanitarias: ya se confirmaron 17 casos en el país y existe un riesgo alto de que el virus vuelva a circular de forma endémica.
La enfermedad, que también reapareció en Brasil, Canadá, México, EE.UU. y Venezuela, llevó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a emitir una advertencia regional. En ese marco, la Provincia de Buenos Aires activó una campaña preventiva: se aplica una dosis extra de la vacuna doble viral para niños y niñas de entre 6 meses y 5 años, independientemente de las vacunas de calendario que ya tengan.
El objetivo es claro: reforzar la inmunidad colectiva, proteger a los más vulnerables y cortar posibles cadenas de contagio. La dosis de refuerzo es gratuita, no requiere orden médica y está disponible en todos los vacunatorios bonaerenses.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, con potencial para generar graves complicaciones como neumonía, encefalitis y en casos extremos, secuelas neurológicas a largo plazo. Una persona infectada puede contagiar hasta a 15 personas, lo que lo convierte en un desafío serio para la salud pública.
Para verificar las dosis necesarias y revisar el calendario de vacunación, es clave consultar el carnet sanitario o acercarse al centro de salud más cercano. La vacunación es segura, gratuita y salva vidas.