Política | Estados Unidos
Trump y Groenlandia: Cuando la geopolítica se vuelve imagen
El presidente de Estados Unidos difundió en Truth Social montajes generados con inteligencia artificial que lo muestran "conquistando" Groenlandia y presentando un mapa con territorios bajo la bandera estadounidense. Su gesto se suma a una escalada diplomática que genera inquietud internacional.
Hace 5 horas.
En una jugada que mezcla política, simbolismo y tecnología, Donald Trump publicó esta semana imágenes creadas con inteligencia artificial en su cuenta de Truth Social que lo muestran colocando la bandera de Estados Unidos en Groenlandia, acompañado del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. En una de las ilustraciones también aparece un cartel que dice: “GROENLANDIA – TERRITORIO DE ESTADOS UNIDOS EST. 2026”, una frase provocadora que no hace más que subrayar la ambición del mandatario sobre este vasto territorio ártico.
Las publicaciones no se limitaron a ese montaje. Trump también compartió otra foto en la que aparece reunido con varios líderes europeos en el Despacho Oval, frente a un mapa donde, además de Groenlandia, figuran Canadá y Venezuela bajo la bandera estadounidense, sugiriendo una anexión simbólica de amplios espacios geográficos.
La intención de Trump, según lo que él mismo expresó en Truth Social, es recalcar que Groenlandia es “imprescindible para la seguridad nacional y mundial”, tras una conversación telefónica con Mark Rutte, secretario general de la OTAN. “No hay vuelta atrás, en eso todos estamos de acuerdo”, escribió, subrayando la supuesta unanimidad en torno a la importancia estratégica del territorio.
Con todo, estas imágenes son claramente generadas con IA y funcionan más como una mensaje político visual que como un anuncio de política exterior formal. Su publicación se produce en medio de tensiones con aliados europeos que rechazan la idea de que Groenlandia, actualmente parte del Reino de Dinamarca, pase a ser administrada por Estados Unidos.
La reacción de varios gobiernos y comunidades internacionales ha sido de cautela e incluso de rechazo, ya que el territorio groenlandés, rico en recursos naturales y posición estratégica en el Ártico, tiene una fuerte identidad propia y vínculos consolidados con Dinamarca y la Unión Europea.
Mientras tanto, la difusión de estos montajes ha encendido el debate en redes y medios sobre el uso de la inteligencia artificial en campañas políticas, las señales que envía Washington al mundo y los límites de la diplomacia en la era digital.