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Verano 2026: El turismo se mueve por eventos, decide tarde y gasta con más criterio
La temporada confirma un cambio en la forma de viajar: menos anticipación, estadías más cortas y un consumo selectivo. Los destinos con agenda, naturaleza y experiencias claras son los que mejor captan la demanda.
Hace 2 horas.
El verano 2026 arrancó con un comportamiento heterogéneo pero dinámico. La ocupación no se sostiene tanto por reservas largas, sino por picos asociados a eventos, fines de semana y clima favorable. Festivales, carnavales, competencias deportivas y propuestas culturales funcionan como el principal motor del movimiento turístico.
En este contexto se consolida un turista más prudente y flexible: decide viajar a último momento, ajusta la duración de la estadía y prioriza la relación precio–experiencia. Lejos de retraerse, el turismo se reorganiza con escapadas más cortas y decisiones racionales, especialmente en destinos regionales y de cercanía.
El gasto también refleja este cambio. Aunque el consumo es más selectivo, sigue siendo significativo donde el producto tracciona. Los grandes íconos de naturaleza y las experiencias de alto valor agregado concentran el gasto, mientras que en otros destinos el impacto económico se sostiene por volumen, rotación y eventos puntuales.
La fórmula que mejor funciona combina agenda + cultura + gastronomía + naturaleza. Allí donde hay motivos claros para viajar, la demanda responde rápido y supera los promedios. En contrapartida, el sector advierte desafíos: crecimiento del alojamiento informal, presión de costos, alta dependencia del clima y la necesidad de comunicar mejor para no desalentar viajes por percepciones erróneas.
En síntesis, el verano 2026 deja una señal clara: el turismo está activo, pero se mueve con cabeza fría. Los destinos que entiendan esta lógica y ofrezcan propuestas diferenciadas serán los que sostengan la temporada.
Foto: Ahora Mar del Plata