Mensajes intimidatorios sobre supuestos tiroteos en escuelas encendieron las alarmas. Investigan un posible reto viral en redes sociales mientras se refuerzan protocolos de seguridad en distintos distritos, incluido Pergamino.
Una creciente ola de amenazas en escuelas genera preocupación en la comunidad educativa bonaerense y en otras provincias del país. En los últimos días, aparecieron mensajes y pintadas que advierten sobre supuestos tiroteos, lo que activó protocolos de emergencia y una rápida intervención de autoridades.
Uno de los casos más recientes ocurrió en La Plata, donde en la Escuela N°26 de Villa Elisa se detectó una pintada que anunciaba un ataque. Situaciones similares se replicaron en otros establecimientos de la ciudad, lo que incrementó el temor entre alumnos, docentes y familias.
Las investigaciones apuntan a un posible “reto viral” difundido en redes sociales, especialmente en plataformas como TikTok, que incitaría a replicar este tipo de amenazas en distintas escuelas. La hipótesis de una acción coordinada o imitada cobró fuerza tras la aparición de episodios similares en otras localidades bonaerenses.
El fenómeno, sin embargo, no se limita a la provincia. Se reportaron casos en Tucumán, Córdoba y Mendoza, donde también se activaron operativos preventivos, presencia policial y análisis periciales para determinar el origen de los mensajes.
En este contexto, Pergamino no quedó al margen. Un aviso al 911 sobre un supuesto alumno armado en la Escuela Secundaria N° 19 derivó en un operativo preventivo y la intervención de la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Aunque no se logró identificar a un sospechoso ni confirmar la veracidad de la amenaza, se aplicaron medidas de contención y prevención, evitando generar alarma innecesaria. El caso se mantiene con hermetismo, pero reavivó la preocupación local.
Este escenario se da en un contexto sensible, tras el impacto del caso ocurrido en San Cristóbal (Santa Fe), que puso en agenda la violencia escolar y elevó el nivel de alerta en todo el país.
Frente a la seguidilla de episodios, autoridades educativas y de seguridad trabajan para identificar a los responsables, evaluar riesgos reales y reforzar protocolos. Sin embargo, el desafío es complejo: actuar con rapidez ante amenazas anónimas o virales, sin generar pánico ni vulnerar derechos.
La repetición de estos hechos deja en evidencia una preocupación creciente: la seguridad en las escuelas se convirtió en un eje prioritario, donde cada advertencia, real o no, exige una respuesta inmediata para evitar consecuencias mayores.