El Gobierno bonaerense postergó la presentación de una nueva propuesta salarial hasta después de conocerse la inflación de mayo. Los gremios advierten que los trabajadores siguen perdiendo poder adquisitivo y temen que el aumento no impacte en los sueldos de junio.
Miles de trabajadores estatales de la provincia de Buenos Aires deberán seguir esperando. El gobierno de Axel Kicillof decidió postergar la presentación de una nueva oferta paritaria hasta mediados de junio, una medida que genera preocupación entre los gremios ante la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.
La administración bonaerense aguarda la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo por parte del INDEC antes de avanzar con una propuesta formal para los empleados públicos.
Según trascendió tras la última reunión entre funcionarios provinciales y representantes sindicales, la nueva convocatoria se realizaría recién después del 11 de junio, fecha en la que se conocerá el dato oficial de inflación.
La estrategia del Ejecutivo apunta a contar con una referencia actualizada para definir el porcentaje de aumento que pondrá sobre la mesa en un contexto económico cada vez más complejo.
Sin embargo, la demora genera dudas sobre la posibilidad de que cualquier acuerdo pueda reflejarse en los salarios que los trabajadores cobrarán este mismo mes.
El calendario juega en contra. Habitualmente la Provincia comienza a liquidar los haberes desde mediados de mes, por lo que cualquier entendimiento salarial deberá cerrarse en tiempo récord para tener impacto en los próximos recibos.
Esta situación encendió las alarmas entre los sindicatos, que reclaman una recomposición urgente frente al avance sostenido de los precios.
Desde UPCN Buenos Aires remarcaron que la prioridad es recuperar ingresos y sostener el salario de los trabajadores frente a la inflación.
"Nuestros compañeros no pueden esperar más tiempo para recibir un aumento", señalaron desde la organización sindical, al tiempo que reclamaron una propuesta concreta en la próxima reunión paritaria.
En la misma línea, desde ATE Provincia de Buenos Aires alertaron que los ingresos continúan deteriorándose debido a los aumentos en servicios, transporte y otros gastos esenciales.
Durante los encuentros previos, funcionarios del Ministerio de Economía bonaerense plantearon que la Provincia atraviesa un escenario de fuerte presión fiscal, agravado por la reducción de transferencias nacionales.
Según explicaron, una de las principales prioridades actuales es garantizar el pago en tiempo y forma del medio aguinaldo de junio, lo que condiciona el margen para otorgar mejoras salariales inmediatas.
El último acuerdo paritario fue firmado en marzo y representó una mejora acumulada cercana al 9%. Sin embargo, la inflación acumulada en lo que va del año ya supera ese porcentaje y alcanzó el 12,3%, generando una nueva pérdida del poder de compra para los empleados públicos bonaerenses.
Mientras tanto, en la Gobernación analizan un esquema de actualización que podría extenderse por al menos tres meses y que tendría carácter "plano", es decir, con aumentos aplicados de manera uniforme para las distintas categorías de la administración pública.
La expectativa ahora está puesta en la próxima convocatoria, donde se definirá si la Provincia logra acercar una oferta capaz de aliviar el deterioro salarial que denuncian los trabajadores.
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