La Dirección General de Cultura y Educación bonaerense diferenció los episodios de intimidación de los conflictos escolares y reforzó medidas ante una seguidilla de amenazas, incluida una alarma reciente en Pergamino.
La crisis por amenazas de violencia en escuelas encendió alertas en todo el país y obligó a la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense (DGCyE) a emitir un comunicado clave con lineamientos urgentes para docentes y directivos. El organismo puso el foco en distinguir entre conductas graves vinculadas a amenazas y la dificultad creciente para gestionar conflictos dentro de las aulas.
Las autoridades educativas advirtieron que muchas de las amenazas detectadas —pintadas, mensajes intimidatorios y alusiones a tiroteos— están asociadas a retos virales en redes sociales, lo que potencia su difusión y genera efecto contagio.
“No es una broma: reproducir amenazas constituye una conducta grave, con impacto en la convivencia y posibles consecuencias judiciales”, señalaron desde la cartera.
En ese marco, se pidió evitar la viralización de estos mensajes, ya que amplifican el temor y pueden derivar en nuevos episodios.
Uno de los ejes centrales del comunicado fue la necesidad de distinguir entre amenazas planificadas y situaciones de violencia interpersonal, como peleas o enfrentamientos.
Desde la DGCyE remarcaron que, si bien ambos escenarios son graves, la agresión física no puede naturalizarse como forma de resolver conflictos, y subrayaron el rol de la escuela como espacio para recuperar el diálogo, fortalecer acuerdos de convivencia y promover el cuidado mutuo.
Ante la proliferación de estos hechos, el área educativa confirmó que existe un monitoreo activo junto al Ministerio de Seguridad y Fiscalías, especialmente frente a comunidades digitales que promueven este tipo de violencia.
Además, se reforzó la importancia del trabajo articulado entre escuelas y familias, con el objetivo de acompañar a los estudiantes en contextos de तनाव social y emocional.
En este contexto, Pergamino no quedó al margen. Una amenaza de muerte en la Escuela Normal, detectada en un baño de la Secundaria N°7, generó preocupación inmediata y activó el protocolo institucional.
El mensaje —“Los voy a matar a todos, ya estoy harto”— fue hallado por una auxiliar y derivó en la intervención de autoridades educativas y policiales, además de una causa judicial en curso.
Si bien no hay sospechosos identificados, el caso se inscribe en una ola de episodios similares a nivel nacional, lo que refuerza la preocupación de las autoridades.
Desde la DGCyE se difundieron pautas concretas para actuar ante estas situaciones:
El objetivo es claro: priorizar el cuidado de toda la comunidad educativa sin interrumpir la continuidad pedagógica.
Foto: La Opinión