La Justicia avanzó con nuevas pruebas en la causa por presunto enriquecimiento ilícito: se confirmó un viaje internacional en primera clase y jubiladas declararon que no trataron directamente con el funcionario, sino a través de terceros.
La investigación judicial sobre el patrimonio de Manuel Adorni sumó en las últimas horas dos elementos clave: por un lado, la confirmación de un viaje al Caribe en primera clase junto a su familia; por otro, declaraciones que ponen en duda el origen y la trazabilidad de los préstamos que utilizó para operaciones inmobiliarias.
Según información remitida por la aerolínea LATAM al juzgado de Ariel Lijo, los pasajes para Adorni, su esposa y sus hijos habrían costado unos US$ 5.800, un dato que no había sido mencionado públicamente por el funcionario. El viaje se realizó entre fines de 2024 y comienzos de 2025 y contradice declaraciones previas, donde aseguraba que su primer viaje personal había sido otro, a Punta del Este.
En paralelo, declararon las jubiladas Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, señaladas como prestamistas de US$ 200.000 destinados a la compra de un departamento en Caballito. El punto más relevante fue que ambas afirmaron no tener vínculo directo con Adorni.
Viegas sostuvo que la operatoria fue gestionada por su hijo, quien conocería al funcionario por vínculos personales, mientras que Sbabo indicó que “no sabía nada” de la operación inmobiliaria, reforzando la hipótesis de intermediación.
Este esquema se suma a otros préstamos investigados, como el de US$ 100.000 otorgados por una excomisaria y su hija, aún parcialmente impagos. En ese caso, sí se establecieron intereses y plazos formales, lo que contrasta con las condiciones más difusas de otros acuerdos.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores es la ausencia de intereses en parte de los préstamos y la utilización como garantía de un inmueble en Parque Chacabuco, cuya eventual venta serviría para saldar la deuda.
Mientras tanto, el fiscal Gerardo Pollicita aguarda información clave tras el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Adorni y su entorno familiar. Esto permitirá analizar en detalle movimientos financieros, ingresos, gastos e inversiones, en busca de inconsistencias que expliquen su evolución patrimonial.
La causa entra así en una etapa decisiva, con pruebas documentales, testimoniales y financieras que podrían definir la situación judicial del funcionario.
Foto: Diario San Rafael