El informe preliminar confirmó que el niño de 4 años murió por lesiones graves en el cráneo, mientras avanzan estudios complementarios clave. La Justicia investiga el caso como homicidio agravado.
El caso de Ángel López, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó un dato estremecedor: la autopsia preliminar confirmó que la causa de muerte fue una hipertensión endocraneana provocada por un edema cerebral difuso y generalizado, en un contexto de más de 20 traumatismos en el cráneo.
De acuerdo a fuentes vinculadas a la investigación, las lesiones derivaron en una herniación del tronco cerebral y de las amígdalas cerebelosas, un cuadro crítico que, según los peritos, fue consecuencia de golpes ocasionados de manera intencional.
Mientras tanto, los médicos forenses avanzan con una batería de estudios complementarios que permitirán esclarecer con mayor precisión lo ocurrido el pasado 5 de abril, en la vivienda donde el menor se encontraba junto a su madre, Mariela Altamirano, y su padrastro, Michael González, ambos detenidos e imputados por homicidio agravado.
Entre las pericias realizadas se incluyen análisis toxicológicos y estudios histopatológicos sobre múltiples órganos y tejidos. Se extrajeron muestras de sangre, orina, humor vítreo y líquido pericárdico, además de porciones de órganos como hígado, bazo y páncreas, junto con evaluaciones detalladas del sistema nervioso central.
También se practicaron radiografías completas del cuerpo, que abarcaron cráneo, tórax, abdomen y extremidades. Según el informe, no se detectaron fracturas óseas, lo que refuerza la hipótesis de un daño interno severo producto de los traumatismos.
El cuadro clínico registrado por el Hospital Regional fue igualmente alarmante. Ángel ingresó en estado crítico, inconsciente y sin respuesta a estímulos, siendo asistido con ventilación a presión positiva y medicación de emergencia durante su traslado.
La causa sigue bajo investigación y se esperan los resultados finales de los estudios en los próximos días, que podrían ser determinantes para el avance judicial en un caso que ya genera profunda conmoción social.