Tras horas críticas en terapia intensiva, falleció Daniel Cano (31). La Justicia investiga el hecho como homicidio y avanza con operativos para detener a los involucrados.
La violencia volvió a golpear a Pergamino. Este sábado por la tarde se confirmó la muerte de Daniel Cano, el joven de 31 años que había sido baleado durante un tiroteo en el barrio José Hernández. El deceso se produjo en el Hospital San José, donde permanecía internado en estado crítico.
El hecho ocurrió durante la madrugada, cerca de las 2:30, en la intersección de las calles Ricardo Güiraldes y Mazzei, en medio de un enfrentamiento armado entre vecinos que mantenían conflictos previos. Según reconstruyeron los investigadores, una discusión escaló rápidamente hasta derivar en disparos de arma de fuego, que terminaron impactando en la víctima.
Con la muerte de Cano, la causa dio un giro decisivo y pasó a ser investigada como homicidio. La Fiscalía N° 7, a cargo de Fernando D’Elío, ordenó medidas urgentes y una serie de allanamientos para detener a al menos ocho personas presuntamente vinculadas al episodio.
Durante el sábado se desplegó un importante operativo policial con la participación de distintas fuerzas, incluyendo comisarías locales, el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y la DDI Pergamino, en un intento por esclarecer lo ocurrido y capturar a los responsables.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que el presunto autor del disparo fatal ya estaría identificado, aunque se investiga la participación de otros implicados en la balacera. Además, trascendió que existía una disputa previa entre las partes, con antecedentes de episodios violentos.
La Fiscalía continúa recolectando testimonios y analizando pruebas clave, mientras se esperan los resultados de las pericias balísticas, fundamentales para reconstruir la mecánica del crimen y determinar responsabilidades.
El caso vuelve a encender la preocupación por la violencia urbana y los conflictos vecinales que escalan sin control, con consecuencias trágicas para la comunidad.