La central obrera saldrá a la calle en la previa del Día del Trabajador para denunciar la pérdida del poder adquisitivo y la crisis laboral, en un clima de creciente tensión social.
La Confederación General del Trabajo confirmó una marcha nacional para el 30 de abril, con el objetivo de visibilizar el impacto de la crisis económica y expresar un fuerte rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei.
El anuncio fue realizado por el dirigente sindical Cristian Jerónimo, quien advirtió sobre un escenario cada vez más complejo para los trabajadores.
Desde la CGT señalaron que el eje del reclamo es claro:
“El costo de vida es altísimo y los salarios corren por detrás de la inflación”, expresó Jerónimo, marcando la pérdida del poder adquisitivo como una de las principales preocupaciones.
En ese contexto, la central obrera trabaja en la elaboración de indicadores propios junto a instituciones académicas para medir el deterioro económico desde una perspectiva sindical.
El dirigente también cuestionó el modelo económico actual y planteó la necesidad de reabrir instancias de diálogo para discutir un esquema centrado en la producción y el empleo.
Además, advirtió sobre el impacto de ciertas reformas impulsadas por el Ejecutivo, especialmente aquellas vinculadas al sistema económico y comercial, al considerar que pueden afectar la actividad productiva.
La movilización no solo tendrá un tono de protesta: también incluirá un homenaje al Papa Francisco, en reconocimiento a su defensa del trabajo y de las organizaciones sindicales.
Desde la CGT indicaron que la convocatoria será abierta y multisectorial, buscando sumar a distintos espacios sociales en un contexto de creciente conflictividad.
Aunque por el momento no hay una definición concreta, la central obrera no descarta profundizar las medidas de fuerza, incluyendo un eventual paro general si no hay cambios en la política económica.
“La movilización es un mensaje claro: rechazo al rumbo actual y llamado urgente al diálogo”, sintetizó Jerónimo.