El Gobierno de la Ciudad formalizó por decreto un criterio de acceso preferencial en servicios públicos y tensó aún más la relación con la gestión bonaerense.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó un decreto que establece la prioridad para residentes de la Ciudad de Buenos Aires en el acceso a servicios públicos, con foco en el sistema de salud. La medida, que ya se aplicaba de manera parcial, ahora adquiere respaldo legal y se convierte en eje de un nuevo enfrentamiento con el gobernador Axel Kicillof.
El decreto fija que las personas con domicilio en la Ciudad tendrán preferencia en la asignación de turnos, cupos y prestaciones en hospitales y otras áreas del Estado porteño. Desde la administración local sostienen que el objetivo es ordenar la demanda y optimizar recursos frente a una presión creciente del sistema.
Según cifras habituales, millones de personas ingresan diariamente a la Ciudad, en su mayoría desde el Conurbano, muchas de ellas para trabajar, lo que incrementa el uso de los servicios públicos.
La decisión se inscribe en una relación cada vez más tensa entre ambas jurisdicciones. Macri cuestionó con dureza la gestión bonaerense y habló de “incompetencia”, profundizando el conflicto con Kicillof.
En las últimas semanas, el cruce incluyó reclamos económicos por la atención a personas en situación de calle y discusiones sobre seguridad y uso de servicios en el Área Metropolitana.
Especialistas advirtieron que una medida de este tipo podría abrir un debate constitucional, al poner en discusión principios de igualdad en el acceso a la salud pública.
El decreto reabre además una discusión estructural: cómo se financian, distribuyen y utilizan los servicios públicos en una región donde la movilidad diaria entre Ciudad y Conurbano es masiva.
Foto: El DiarioAR