En medio de la crisis económica y la disputa política rumbo a 2027, tanto el Gobierno nacional como la Provincia de Buenos Aires recomendaron o prohibieron a sus funcionarios viajar al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
A poco más de dos semanas del inicio del Mundial 2026, una llamativa coincidencia une a dos de los principales rivales políticos del país. Tanto el presidente Javier Milei como el gobernador bonaerense Axel Kicillof instruyeron a sus funcionarios para que eviten viajar a la máxima cita del fútbol mundial, en una decisión que busca evitar cuestionamientos públicos y enviar señales de austeridad.
Desde la Casa Rosada se transmitió un pedido informal a funcionarios y legisladores libertarios para que no asistan a los partidos que se disputarán en Estados Unidos, México y Canadá, con el objetivo de evitar controversias en medio de un escenario económico complejo y de cara a la carrera electoral de 2027.
Si bien desde el Gobierno nacional aclararon que no existe una prohibición formal, remarcaron que cualquier viaje deberá ser debidamente justificado y que los funcionarios deberán regresar al país si fueran convocados a sesiones o actividades oficiales. Además, admitieron que la intención es evitar “ruidos innecesarios” que puedan afectar la imagen de la gestión.
La decisión también está vinculada a la agenda legislativa. El oficialismo pretende avanzar en proyectos considerados estratégicos durante junio y busca garantizar la presencia de diputados y senadores en el Congreso.
Por su parte, en la provincia de Buenos Aires la postura fue mucho más estricta. Según trascendió, Axel Kicillof prohibió expresamente a sus funcionarios viajar al Mundial, una medida que fue comunicada por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco.
“Si quieren alentar a la Selección, que lo hagan desde sus casas o en los fan fest de los municipios”, fue el mensaje que recibieron los integrantes del gabinete bonaerense.
La decisión provincial se enmarca en un contexto de emergencia económica, marcado por la caída de recursos y el conflicto abierto con la Nación por la reducción de transferencias. Desde La Plata sostienen que la medida busca reforzar un mensaje de austeridad y compromiso con la situación que atraviesan los municipios bonaerenses.
Incluso, trascendió que la administración provincial habría implementado mecanismos de control para detectar si integrantes de la estructura estatal adquirieron entradas para los partidos del Mundial.
Así, mientras millones de argentinos esperan ver a la Selección de Lionel Scaloni y Lionel Messi defender el título, los principales espacios políticos coinciden en una consigna poco habitual: evitar que los viajes al Mundial se conviertan en un costo político.
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