Un informe revela una caída real del 12% en la coparticipación durante el primer bimestre de 2026. Al mismo tiempo, crecen los fondos con destino específico, lo que reduce la autonomía financiera de los municipios bonaerenses.
La coparticipación que la Provincia de Buenos Aires gira a los municipios registró una fuerte contracción en los primeros dos meses del año. Según un estudio de la consultora PPA, las transferencias totales se redujeron en $14.820 millones, explicadas principalmente por una caída real del 12% en la coparticipación bruta.
Este mecanismo representa el 16,14% de los recursos provinciales distribuidos automáticamente a las comunas antes de descuentos destinados a organismos como el IPS o IOMA, y constituye una de las principales fuentes de financiamiento local.
Sin embargo, el dato más relevante no es solo la caída, sino el cambio en la estructura de transferencias. De acuerdo al informe, se observa una disminución de los fondos de libre disponibilidad y un incremento de aquellos con asignación específica.
En números:
Este desplazamiento implica una pérdida de autonomía relativa para los intendentes, que ven cada vez más condicionada la utilización de los recursos.
En ese contexto, desde el Foro de Intendentes de la UCR, encabezado por Maximiliano Suescún, se elevó un pedido al ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, para que el Fondo de Fortalecimiento Municipal pase a ser completamente de libre disponibilidad, ya que actualmente solo lo es en un 70%.
Ganadores y perdedores: el mapa desigual de la coparticipación
A pesar del escenario general negativo, el impacto no fue uniforme. En el total de transferencias, 53 municipios lograron incrementos, destacándose:
No obstante, otros distritos sufrieron caídas significativas, superiores al 3%, entre ellos:
Incluso municipios que mejoraron su coeficiente de reparto en 2026 no lograron compensar la caída de la masa coparticipable, lo que confirma un escenario de menores recursos reales y mayor rigidez en el gasto público local.