La Provincia denuncia demoras y faltantes en el envío de dosis desde Nación: hay vacunas clave sin stock y crece la preocupación en hospitales y vacunatorios
El conflicto sanitario entre la gestión de Axel Kicillof y el Gobierno de Javier Milei suma un nuevo capítulo: faltan vacunas en la Provincia de Buenos Aires y el impacto ya se siente en el sistema de salud.
El ministro bonaerense Nicolás Kreplak advirtió que, tras semanas de reclamos, Nación envió solo una parte de las vacunas antigripales, lo que calificó como insuficiente para cubrir la demanda y garantizar la campaña sanitaria.
Según detalló la Provincia, existen faltantes concretos en vacunas clave del calendario nacional, algunas de ellas obligatorias. Entre las más críticas se encuentran:
Además, la provisión de vacunas antigripales llegó de manera parcial y tardía, en un contexto donde la campaña se adelantó por la circulación temprana de variantes de influenza.
El faltante ya genera consecuencias concretas:
vacunatorios con stock limitado, turnos reprogramados y personas que no logran completar sus esquemas.
Desde el Ministerio de Salud bonaerense alertaron sobre “oportunidades perdidas”, es decir, ciudadanos que se acercaron a vacunarse y no pudieron hacerlo por la falta de dosis.
En varios municipios del conurbano, las entregas fueron muy inferiores a lo esperado, lo que profundiza la presión sobre el sistema público.
La situación se vuelve más sensible en el marco de la campaña antigripal, especialmente dirigida a grupos de riesgo como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
Aunque algunas dosis comenzaron a llegar, la Provincia insiste en que no alcanza para cubrir la demanda total, lo que podría afectar la prevención en plena temporada de virus respiratorios.
El Gobierno bonaerense sostiene que hay un desfasaje entre la necesidad real y los envíos nacionales, y reclama una regularización urgente en la distribución de vacunas.
Mientras tanto, la Provincia intenta compensar con recursos propios, aunque advierte que la solución de fondo depende de garantizar un flujo constante de dosis desde Nación.
El resultado es un escenario donde la disputa política se traslada al terreno sanitario, con una consecuencia directa: la salud de la población bonaerense en riesgo.