Ciencia y Tecnología | Tolerancia al frío y calidad industrial
El INTA presentó un cultivar con alto potencial productivo, mejor tolerancia al frío y calidad industrial. Apunta a fortalecer la competitividad del cultivo en un contexto de alta demanda.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria lanzó Beatriz INTA, una nueva variedad de cebada cervecera diseñada para mejorar el rendimiento, la estabilidad y la calidad en la región pampeana, uno de los principales polos productivos del país.
En un escenario donde la cebada supera 1,3 millones de hectáreas sembradas y más de 5 millones de toneladas anuales, este desarrollo se posiciona como una herramienta clave para aumentar la competitividad agrícola y optimizar los esquemas de rotación, especialmente por su cosecha más temprana que el trigo.
Uno de los diferenciales de Beatriz INTA es su alto rendimiento en grano combinado con estabilidad productiva, incluso en condiciones adversas. El cultivar muestra una mejor respuesta a bajas temperaturas en etapas vegetativas, un factor crítico en zonas con riesgo de heladas.
Además, presenta una altura promedio de 90 centímetros y buen comportamiento frente al vuelco, lo que aporta previsibilidad en el manejo agronómico.
Desde el punto de vista industrial, el nuevo material cumple con estándares de calidad cervecera, con granos de buen tamaño, alto peso hectolítrico y parámetros superiores al promedio forrajero. Esto lo convierte en una opción estratégica dentro de la cadena maltera, donde la identidad varietal se mantiene hasta la industrialización.
A su vez, ofrece versatilidad de uso, ya que puede destinarse tanto a producción de grano como a silaje de planta entera, ampliando las alternativas para los productores.
Otro punto fuerte es su tolerancia a enfermedades foliares, como mancha en red, escaldadura y mancha borrosa, lo que permite reducir aplicaciones y mejorar la eficiencia del sistema.
En cuanto al manejo, responde de forma positiva a la fertilización nitrogenada, especialmente en planteos forrajeros, donde puede incluso igualar o superar márgenes económicos dependiendo del contexto de costos.
Las fechas de siembra recomendadas van desde principios de junio en el norte pampeano hasta mediados de mes en el sur bonaerense, priorizando siembras tempranas para potenciar el número de espigas y el rendimiento final.
Con este lanzamiento, el INTA refuerza su apuesta por la innovación genética aplicada al agro, en un cultivo que gana protagonismo por su rol estratégico en la rotación y la industria cervecera.