Política | Prometió una batería de reformas
En la apertura del 144° período de sesiones ordinarias, el Presidente ratificó una alianza estratégica con Estados Unidos, prometió una batería de reformas estructurales y lanzó durísimas críticas contra Cristina Kirchner y la oposición.
En un discurso de una hora y 42 minutos ante la Asamblea Legislativa, el presidente Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias con un mensaje atravesado por dos ejes centrales: la consolidación de una alianza estratégica con Estados Unidos y una nueva ofensiva de reformas económicas e institucionales.
“El acuerdo no es solo entre presidentes. Es una cuestión de afinidad cultural y objetivos estratégicos entre dos países y en toda la región”, sostuvo el mandatario, aludiendo a su vínculo con Donald Trump y proyectando lo que definió como el “siglo de las Américas, de Alaska a Tierra del Fuego”.
Milei ubicó al Atlántico Sur como un escenario clave de disputa geopolítica en las próximas décadas, mencionando rutas comerciales, recursos naturales y soberanía marítima. En ese marco, anticipó el envío de iniciativas para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia, en un contexto internacional que, según advirtió, enfrenta la creciente presencia de actores “que no comparten nuestros valores”.
En el plano interno, el Presidente prometió “nueve meses de reformas estructurales” y anunció que cada Ministerio presentará diez paquetes de iniciativas para ser debatidos en el Congreso. Entre los ejes adelantados se encuentran:
Reforma del Código Civil y Comercial.
Cambios en el sistema impositivo.
Profundización de la apertura económica.
Reforma del Código Aduanero.
Nuevos acuerdos comerciales, incluido uno con Estados Unidos y el avance del tratado entre el Mercosur y la Unión Europea.
“Debemos sentarnos en la mesa del comercio internacional hasta ser tan relevantes que nuestros intereses no puedan ser desoídos”, enfatizó.
Milei defendió su administración al asegurar que recibió un país con un déficit fiscal del 5% del PBI y una inflación descontrolada, y destacó que en el primer mes de gestión se eliminó el rojo fiscal. También describió un escenario de pobreza estructural del 57%, crisis educativa y aumento del delito.
“Estamos saliendo del pozo”, afirmó, subrayando que —según su visión— la estabilización se logró sin default ni hiperinflación.
El momento más tenso del discurso llegó con las críticas directas al kirchnerismo y a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien volvió a señalar por las causas judiciales en su contra. También arremetió contra legisladores de izquierda, como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, en un intercambio que generó fuertes aplausos de su bancada y abucheos opositores.
El tono confrontativo marcó gran parte de la intervención presidencial, con foco en el pasado reciente y en la disputa ideológica con el kirchnerismo, mientras sectores dialoguistas mantuvieron silencio en el recinto.
La apertura legislativa dejó en claro que el Gobierno apuesta a consolidar su alineamiento internacional con Estados Unidos, acelerar reformas estructurales y mantener una estrategia de polarización política interna. El desafío inmediato será traducir los anuncios en proyectos concretos y sostener mayorías parlamentarias para avanzar con la agenda oficial.