Deportes | No estaba al 100%
Ángel Di María, héroe en el clásico rosarino: Jugó lesionado y marcó en la victoria
El ídolo canalla admitió que no estaba al 100%, pero eligió jugar el clásico en el Coloso. "Si no era este partido, no hubiese estado", confesó tras el triunfo de Rosario Central frente a Newells.
Hace 5 horas.
En una tarde cargada de emoción y mística, Ángel Di María volvió a escribir un capítulo especial en su historia con Rosario Central. El campeón del mundo abrió el marcador en el clásico rosarino ante Newell's Old Boys, nada menos que en el Coloso del Parque, y fue decisivo para una nueva victoria canalla en el duelo más caliente de la ciudad.
Pero detrás del gol hubo una revelación que agiganta aún más la escena: jugó con una molestia muscular que arrastraba desde el entrenamiento del sábado.
“Fui un poco egoísta”
Tras el partido, Di María fue sincero:
“Si no era el clásico, no hubiese jugado”, aseguró. Reconoció que no estaba en plenitud física y que incluso se sintió “un poco egoísta” por estar en cancha sin estar al cien por ciento.
El extremo explicó que la dolencia se resintió en la última práctica, pero que decidió arriesgar: “Por momentos dolía y en otros no. Era el clásico… me deben quedar uno o dos como mucho y quería jugarlo”.
La frase no pasó desapercibida. Con 38 años y una carrera legendaria, cada clásico podría ser uno de los últimos para el ídolo que regresó al club donde todo comenzó.
El gol que rompió el partido
El tanto llegó al inicio del segundo tiempo, con una definición de aire que desató la locura canalla. “La única manera en que no me molestaba era agarrarla de aire”, explicó sobre la acción.
La imagen fue contundente: Di María impactando de primera, sin dejarla picar, como si el cuerpo supiera que no había margen para dudas. Gol en el clásico y silencio en el estadio rival.
Central en alza
Más allá de la épica personal, Di María destacó el presente colectivo: “Volvimos a ganar, seguimos jugando bien y adentro de la cancha se ve”. El equipo de Rosario Central mostró carácter, orden y contundencia en un arranque de temporada que empieza a consolidarse.
El triunfo ante Newell’s no solo suma tres puntos: refuerza el ánimo, consolida el funcionamiento y, sobre todo, fortalece el liderazgo de un referente que, incluso lesionado, eligió estar.
En el clásico rosarino no hay grises. Y una vez más, Ángel Di María fue protagonista absoluto.