El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja y amarilla para varias localidades de la provincia de Buenos Aires debido a la probabilidad de fuertes tormentas, caída de granizo y ráfagas de viento. Conoce qué áreas están en riesgo y cómo prepararte para estas condiciones climáticas adversas.
El Servicio Meteorológico Nacional ha lanzado una alerta naranja y amarilla para este lunes 11 de marzo, advirtiendo sobre la posibilidad de fuertes tormentas, granizo y vientos en varias ciudades de la provincia de Buenos Aires. Estas alertas se han emitido ante la amenaza de fenómenos meteorológicos que pueden causar daños y riesgos para la población.
La alerta naranja, en vigencia durante el día de hoy, prevé la presencia de lluvias y tormentas, algunas de ellas localmente fuertes o severas. Estos eventos estarán acompañados por actividad eléctrica intensa, caída de granizo, ráfagas de viento y, sobre todo, una abundante precipitación en cortos períodos de tiempo.
Se espera que los valores de precipitación acumulada oscilen entre 50 y 80 mm, pudiendo superarse en algunas zonas de manera puntual. Estos fenómenos se prevén principalmente durante la mañana y la tarde de hoy.
Además, se ha emitido una alerta amarilla para gran parte de la provincia de Buenos Aires, también por tormentas, algunas de ellas localmente fuertes. En estas áreas, se estima una precipitación acumulada entre 40 y 60 mm, con la posibilidad de superar estos valores en algunos sectores. Las tormentas podrían comenzar desde la mañana y prolongarse hasta la tarde de hoy.
Las ciudades afectadas por la alerta naranja incluyen un extenso listado de localidades, desde Campana hasta Olavarría, abarcando áreas como San Nicolás, Junín, Pergamino y Tandil, entre otras. Por otro lado, la alerta amarilla incluye ciudades como La Plata, Lanús, San Miguel, Tigre y Mar del Plata, entre muchas otras.
Ante estas condiciones climáticas adversas, se recomienda a los residentes de estas áreas tomar precauciones adicionales, permanecer atentos a los pronósticos meteorológicos actualizados y seguir las indicaciones de las autoridades locales. Es importante estar preparados para posibles inundaciones, cortes de energía y otros riesgos asociados a las tormentas severas.