Mundo | Bajo bandera rusa
Escalada en alta mar: EE. UU. confiscó un petrolero ligado a Venezuela y desató un fuerte cruce con Rusia
La incautación del buque Marinera, que transportaba crudo venezolano bajo bandera rusa, expuso una tensión diplomática inédita entre Washington y Moscú en el marco del ?bloqueo total? impulsado por Donald Trump.
Hace 21 horas.
Estados Unidos confirmó la confiscación de un petrolero vinculado a Venezuela tras una operación en el Atlántico Norte que se extendió durante más de dos semanas. El buque Marinera —antes llamado Bella-1— navegaba con pabellón ruso y transportaba petróleo venezolano, lo que lo convirtió en el eje de un conflicto geopolítico de alto voltaje entre Washington y Moscú.
La situación escaló cuando el Kremlin envió un submarino de su Armada para escoltar al navío y evitar su incautación. Sin embargo, fuerzas especiales estadounidenses abordaron el buque en aguas internacionales, cortando toda comunicación con la tripulación, integrada por ciudadanos rusos.
La operación se inscribe en la ofensiva lanzada por Donald Trump, quien el 16 de diciembre decretó un “bloqueo total” a las exportaciones energéticas de Venezuela. Según el secretario de Estado Marco Rubio, la estrategia busca asfixiar financieramente a los remanentes del régimen de Nicolás Maduro y frenar maniobras de evasión vinculadas a figuras como Alex Saab.
En ese marco, Estados Unidos ya ejecutó varias acciones navales: la incautación del buque Skipper, la inspección del Centuries y la intercepción de otro petrolero en aguas latinoamericanas. El caso del Marinera es el más sensible, por la presencia militar rusa en la zona y el impacto diplomático que generó.
Paralelamente, expertos alertaron sobre la táctica de los “buques fantasma”: al menos 16 petroleros sancionados apagaron sus sistemas de rastreo o falsificaron señales GPS para escapar al control internacional. La urgencia responde a un problema crítico: las instalaciones de almacenamiento en Venezuela están al límite, lo que podría provocar daños estructurales irreversibles en el sistema petrolero.
Desde Moscú, el Ministerio de Relaciones Exteriores exigió el “regreso inmediato y sin condiciones” de los marineros rusos y denunció una violación de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar. Estados Unidos, en cambio, sostiene que el cambio de bandera fue fraudulento y que la incautación se ajusta al régimen de sanciones por narcoterrorismo.
La captura del Marinera no solo golpea las finanzas del chavismo, sino que abre un frente legal y diplomático de consecuencias imprevisibles entre dos potencias nucleares. Mientras tanto, el buque es remolcado hacia una base naval estadounidense, donde será sometido a inspecciones técnicas y a interrogatorios de su tripulación.
Foto: NPR